03 Abr

Miguel Ángel Buonarroti: La Escultura en la Pintura

Miguel Ángel Buonarroti. Su aproximación a la pintura es escultórica, representando figuras volumétricas robustas, vigorosas y de potente musculatura, prestando poca atención al color y a las representaciones paisajísticas. Sus obras más importantes son:

  • El Tondo Doni: Pintado al temple, se representa a la Virgen arrodillada en primer plano, tendiendo el niño a San José; en el fondo, unos desnudos encarnan el mundo pagano.
  • Los frescos de la Capilla Sixtina: Ubicados en el Vaticano, representan su obra más importante. Por encargo de Julio II, los frescos de la bóveda conjugan su triple actividad de arquitecto (al fingir un espacio inexistente), de escultor (por el carácter volumétrico de las figuras) y de pintor (por su amplio despegue figurativo). Con cerca de 350 figuras, desarrolla temas del Génesis y el Antiguo Testamento, todo flanqueado por jóvenes desnudos, profetas y personajes bíblicos. Constituye una exaltación del desnudo.
  • El Juicio Final: Situado en los frescos de la cabecera, es una composición que alberga más de 400 personajes donde es evidente la «terribilità». En la parte superior aparece Cristo Juez, con gestos de serenidad y con la Virgen al lado. Los seres celestiales se sitúan en la parte superior de la escena. La zona inferior está constituida por dos franjas donde aparecen dos grupos de personajes: a la izquierda, las almas de los elegidos que están resucitando y, a la derecha, las almas que son condenadas al infierno. Incluye también elementos de la mitología, como la Barca de Caronte.

La Escuela de Venecia: Color y Paisaje

A lo largo del siglo XVI aparecen en Venecia grandes pintores que se caracterizarán por la riqueza y la brillantez de los colores, el gusto por el paisaje y la atención a los temas secundarios, que se ponen al mismo nivel que los principales, mostrando lujos visibles en ropajes y joyas.

Tiziano y el Esplendor Cromático

Destaca Tiziano, quien se convertiría en uno de los artistas más famosos. Su obra se caracteriza por la extraordinaria riqueza cromática y la temática mitológica, con abundantes desnudos femeninos. Su estilo evolucionó desde su inicial factura apretada hasta pinceladas cada vez más sueltas. Entre sus obras destacan:

  • Carlos V en Mühlberg: Conmemora la victoria del monarca; es una buena muestra de su habilidad técnica como retratista y la importancia que da a los elementos que encuadran a las figuras.
  • La bacanal: Un cuadro mitológico que recoge la llegada de Dioniso a la isla de Andros. El pintor coloca un desnudo femenino (una ninfa) en uno de los ángulos y sitúa paralelamente al dios en el fondo descansando. En el centro se ve el barco en el que Baco ha llegado a la isla.
  • Dánae recibiendo la lluvia de oro: Representa el momento en el que Zeus se transforma en lluvia de oro para poseer a Dánae, uno de sus sensuales desnudos femeninos.
  • Giorgione: Es otro de sus desnudos femeninos.
  • Temas religiosos: Contrasta el clasicismo de sus años juveniles, como en la Asunción de la Virgen, con la espiritualidad de La Coronación de Espinas, de estilo casi impresionista.

Otros Grandes Maestros Venecianos

Otros grandes pintores fueron el Veronés, pintor del lujo y la opulencia en sus grandes composiciones, donde lo anecdótico llega a ocultar el tema principal; y el Tintoretto, con su gusto por el escorzo y los contrastes lumínicos en sus composiciones que anticipan al Barroco.

El Renacimiento Español: Arquitectura, Escultura y Pintura

Arquitectura: Del Plateresco al Escorial

La introducción del Renacimiento en España se produjo a finales del siglo XV gracias a las relaciones políticas con Italia. Aun así, en España este nuevo lenguaje tendría rasgos peculiares por su situación política y religiosa, y el fuerte arraigo de las formas góticas y mudéjares. Se divide en tres fases:

1. El Plateresco

Se desarrolla en la primera mitad del siglo XVI, correspondiendo al reinado de Carlos I. Se ubica principalmente en Castilla y, posteriormente, en Sevilla. Se caracteriza por la profusión decorativa a base de medallones, escudos y balaustradas. Ejemplos destacados son el Ayuntamiento de Sevilla o la obra de Lorenzo Vázquez (portada del Colegio Santa Cruz de Valladolid).

2. El Purismo

Durante el segundo tercio del siglo XVI, la arquitectura abandonó la abundante ornamentación plateresca, ciñéndose a los encuadres de los vanos y buscando mayor claridad en las formas. Destacan:

  • Pedro Machuca: Levanta el Palacio de Carlos V en la Alhambra, con una planta central que inscribe un patio circular en un cuadrado, con superposición de columnas jónicas y toscanas.
  • Diego de Siloé: Continuó la obra de la Catedral de Granada. Aunque comenzó en estilo gótico, se convirtió en uno de los edificios más destacados del Renacimiento español, destacando su cabecera como un enorme espacio central cubierto con una gran cúpula.

3. El Estilo Herreriano

Propio del Bajo Renacimiento español (último tercio del siglo XVI). Da primacía a los elementos estructurales sin ornamentación. Su autor clave es Juan de Herrera, creador del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, caracterizado por formas geométricas simples, horizontalidad y la ausencia decorativa.

Escultura: Los Primeros Imagineros

La originalidad de la escultura española reside en su expresividad y sentimiento religioso, utilizando madera policromada con la técnica del estofado. Destacan:

  • Alonso Berruguete: Formado en Italia, su estilo busca la expresividad por encima de la belleza, usando la distorsión y el alargamiento. Obras: Retablo de San Benito (Valladolid) y la Sillería del coro de la Catedral de Toledo.
  • Juan de Juni: De origen francés y formación italiana. Sus figuras de gran tamaño tienen una concepción teatral y detallista. Obras: Los Santos Entierros (Valladolid y Segovia) y el Retablo de la Antigua.

Pintura: El Greco

El Greco es el pintor más importante del Renacimiento español, conjugando la tradición bizantina, la formación italiana y el misticismo de la época. Sus características principales son:

  • Rico colorido: Predominio de colores fríos e irreales.
  • Figuras alargadas: Influencia del manierismo que imprime espiritualidad.
  • Composiciones complejas: Uso de escorzos y división en zonas terrenal y celeste.

Sus obras más importantes incluyen:

  • El Martirio de San Mauricio: En la iglesia del Escorial, con varias escenas simultáneas.
  • El Expolio: Cristo destaca en el centro con una túnica roja, rodeado por una multitud y figuras como las «Tres Marías».
  • El Entierro del Conde de Orgaz: Dividido en el plano terrestre (con retratos de la época) y el plano celeste (con Cristo, la Virgen y ángeles).
  • El caballero de la mano en el pecho: Su retrato más famoso y emblemático.

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