11 Mar

El Imperio de los Austrias: España bajo Carlos I

Política Interior y Conflictos Europeos

En 1516, Carlos I tomó posesión de los territorios de Castilla, Aragón, América y el norte de África, sumándolos a Alemania, Austria y el derecho al título de emperador del Sacro Imperio. Debido a este conjunto heterogéneo de territorios, Carlos I empleó una política unificadora mediante la unidad religiosa y una monarquía universal, pero ello conllevó varios conflictos.

En Castilla, cuando el monarca se marchó a ser coronado emperador, se extendió un malestar por los impuestos y el nombramiento de extranjeros en altos cargos. Esto llevó a la Revuelta de las Comunidades, en la cual el emperador derrotó a los sublevados en la batalla de Villalar en 1521. A pesar del perdón general que dio el rey, los tres cabecillas, Padilla, Maldonado y Bravo, fueron ejecutados. En Valencia y Mallorca se produjo la Revuelta de las Germanías, una rebelión antiseñorial que fue derrotada por los nobles y el emperador.

En cuanto al exterior, su ideal de monarquía universal chocaba con Francia y ambos países mantuvieron una lucha constante. Carlos I conquistó el Milanesado e hizo prisionero al rey francés Francisco I en la batalla de Pavía, pero gracias al apoyo del papa Clemente VII el conflicto continuó. Dado este apoyo, se produjo el Saqueo de Roma por parte de Carlos I en 1527 y, a pesar de firmar la Paz de Cambrai, el conflicto se prolongó.

Otro conflicto era el Imperio otomano, que amenazaba Viena y las costas cristianas. En contra de ello, Carlos I conquistó Túnez, pero el conflicto se prolongó durante todo el reinado. Sin embargo, el asunto más grave fue la aparición y expansión del protestantismo debido a la predicación de Martín Lutero, que era apoyado por los príncipes alemanes. Estos príncipes protestantes formaron la Liga de Smalkalda, que fue derrotada en la batalla de Mühlberg, pero el acuerdo no llegó hasta la Paz de Augsburgo en 1555, en la cual se otorgó la libertad religiosa.

Ante este fracaso, Carlos I abdicó en 1556 repartiendo el territorio entre Fernando y Felipe II, retirándose al monasterio de Yuste en Extremadura. Fernando se quedó con el título imperial y los Estados alemanes, y Felipe II con la Monarquía Hispánica, los territorios borgoñones y el centro de Europa.

La España del Siglo XVIII: Expansión y Transformaciones Económicas

Agricultura, Industria y Comercio con América

Durante el siglo XVIII hubo un crecimiento demográfico continuo, más intenso en la periferia que en el interior y concentrado en las ciudades. Este aumento de población fue provocado por el descenso de las mortalidades catastróficas, el aumento de natalidad y las mejoras económicas. A pesar de esto, la demografía española presentaba una natalidad alta y también una mortalidad elevada.

En las actividades económicas también se produjo un cambio:

  • Agricultura: Era la actividad más importante, aunque los rendimientos seguían siendo muy bajos debido a las incidencias meteorológicas y al problema de aumentar la superficie cultivada, ya que gran parte de ella estaba amortizada y solía ser de mala calidad; por estos motivos hubo crisis de subsistencia. La monarquía aplicó reformas y, gracias a esto, lograron una transformación del campo español.
  • Industria: Era muy escasa y la mayor parte estaba dirigida a los mercados locales. Predominaba la industria artesanal, pero también se desarrolló la protoindustria (industria rural). La política económica de tipo mercantilista pretendía fomentar el desarrollo manufacturero y lograr el autoconsumo industrial aplicando medidas proteccionistas y creando las Reales Fábricas, manufacturas públicas que producían bienes de lujo.
  • Comercio: Las actividades comerciales crecieron gracias al aumento demográfico, al crecimiento económico y a la política mercantilista. El comercio interior se vio afectado por la deficiencia del transporte y la abundancia de peajes y aduanas; se intentó solucionar con obras públicas y suprimiendo aduanas, pero esto último fue poco efectivo ya que afectaba a los privilegios nobiliarios.

Causas del Despegue Económico de Cataluña

Las relaciones comerciales con el exterior se realizaban fundamentalmente con las colonias americanas, ya que en Europa el balance era deficitario. La monarquía estuvo interesada en revitalizar el comercio americano y para ello se creó una nueva organización de las relaciones: los Borbones suprimieron el sistema de flotas para que los barcos zarpasen en cualquier momento, crearon compañías comerciales con privilegios de explotación y se estableció una zona de libre comercio con aranceles reducidos. En el comercio con América, España exportaba manufacturas e importaba metales preciosos y productos alimenticios.

Ideas Fundamentales de la Ilustración y el Despotismo Ilustrado

El Reinado de Carlos III

Carlos III fue el mejor representante del despotismo ilustrado; se preocupó por mejorar la economía, la organización y la racionalización del Estado, y aceptó la idea del rey como “hombre ideal” ilustrado (según el texto de Natalia Martín-Borregón, Historia 2º Bach). En un principio se apoyó en ministros ilustrados que se enfrentaron a los privilegiados, lo que provocó el estallido del Motín de Esquilache en 1766 por el malestar popular, derivando en una moderación de las reformas.

Desde el motín cambiaron los ministros, destacando Campomanes, el conde de Aranda y Floridablanca. Sus reformas abarcaron todas las áreas:

  • Reformas religiosas: Se disminuyó el poder de la Iglesia y se acentuó el regalismo (Carlos III expulsó a los jesuitas y limitó la Inquisición).
  • Reformas económicas: Se aplicaron medidas liberales para aumentar la producción y se promovió el desarrollo agrícola.
  • Reformas militares: Se estableció el servicio militar obligatorio.
  • Reformas sociales: Se intentó dar valor al trabajo industrial.

El despotismo ilustrado tuvo limitaciones porque las reformas afectaban a las estructuras del Antiguo Régimen y estas estaban paralizadas por la oposición de los privilegiados.

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