16 Ene

 Otra reforma importante fue la de la enseñanza, cuyo objetivo era promover una educación liberal y laica y hacer del Estado el garante del derecho a la educación. Se crearon 10.000 nuevas escuelas, y se aumentó el presupuesto de educación en un 50%.  Los obispos se negaron a aceptar el cierre de los colegios religiosos e instaron a los padres a no matricular a sus hijos en las escuelas públicas. La oposición al gobierno:
fue intensa e importante la oposición política y social a este gobierno de izquierdas. Por un lado la reorganización de las derechas. A finales de 1932 se creó la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), dirigidos por José María Gil Robles. Los alfonsinos fundaron Renovación Española, liderados por Calvo Sotelo. Los carlistas se agrupaban en la Comunión Tradicionalista y grupúsculos de corte nacionalsocialista y fascista crearon en 1931 las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), unidas más adelante a Falange Española, dirigidos por José Antonio Primo de Rivera. Al mismo tiempo asistimos a una intensa conflictividad social. Los conflictos sociales fueron continuos desde la proclamación de la República. La petición de reformas más profundas por las organizaciones de izquierda, especialmente la anarquista CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y el Partido Comunista de España, arraigaron en el campo extremeño y andaluz, en las cuencas mineras de Asturias y en las zonas industriales de Cataluña. Los acontecimientos de Castilblanco, Arnedo y Alto Llobregat, en 1932, produjeron una decena de muertos y ocasionaron la deportación a Guinea de 104 anarquistas. Consistían en tomar el ayuntamiento, quemar el registro de la propiedad, ocupaciones de fincas y colectivización de la propiedad, con la declaración del comunismo libertario. Las elecciones generales de Noviembre de 1933 dieron la victoria al centro-derecha. El gobierno se organizó alrededor del Partido Radical de Lerroux que había virado hacia posiciones más conservadoras y la CEDA, de Gil Robles, con un programa que propónía la revisión de la Constitución y de la legislación social. Esta etapa la dividiremos en varios periodos: el gobierno Radical de Lerroux, el que se inicia con la revolución de Octubre del 34 y por último el final del gobierno derechista entre el 34 y el 36. El primero es el Gobierno Radical 1933-1934. Lerroux formó un Gobierno con sólo miembros de su partido y el apoyo parlamentario de la CEDA para «rectificar» la obra legislativa del bienio anterior. El problema religioso. Se intentó normalizar la relación de la República con la Santa Sede con la firma de un Concordato y dotar económicamente al clero más desfavorecido, que era el clero rural. Las dos, medidas se frustraron total o parcialmente. El problema agrario sin llegar a abolir la Ley de Reforma Agraria se recortó el presupuesto estatal destinado a este fin. También se derogó la Ley de Términos Municipales. El problema regional se agudizó considerablemente el enfrentamiento con el Gobierno de la República de Cataluña y el País Vasco. Aprobación de una Ley de Amnistía a los militares y monárquicos encarcelados por participar en el fallido Golpe de Estado encabezado por el general Sanjurjo. La revolución de Octubre de 1934. En 1934 el país se polariza definitivamente entre derechas e izquierdas. La entrada de tres ministros de la CEDA en el Gobierno Radical provocó la reacción de algunos, sectores de la izquierda que dieron la orden de huelga general. El día 5 de Octubre el paro fue general en todas las ciudades del país, pero revistió mayor importancia en Asturias y en Cataluña. En Cataluña. El presidente Lluis Companys proclamó la República Catalana. En Asturias, el movimiento armado tuvo un carácter eminentemente social y revolucionario con un pacto entre la CNT y la UGT «para abolir el régimen burgués». Ambos grupos participaron unidos bajo las siglas UHP (Uníón de Hermanos Proletarios). El Gobierno entregó plenos poderes militares al general Franco, que hizo traer tropas de África. El balance fue de cerca de 1.500 muertos, un número muy superior de heridos, y 30.000 detenciones, incluidos, Companys, Azaña y los principales dirigentes socialistas. El final del Bienio Derechista (1934-1936). El gobierno radical-cedista continuó con su política de «rectificación». Se decretó la suspensión del Estatuto de Cataluña, en represalia por la participación en la revolución de Octubre y se aprobó la nueva Ley de Reforma Agraria. Sin embargo, el Gobierno permanecía cada vez más crítico con el Gobierno, por su alejamiento de la Constitución. En 1935, la situación del Gobierno radical-cedista presidido por Lerroux era ya insostenible. Formó nuevo gobierno Portela Valladares con el compromiso de Alcalá Zamora de disolver las Cortes y convocar elecciones. A lo largo de 1935 se fueron gestando las dos grandes coaliciones que se enfrentarían en las elecciones del año siguiente. La derecha se uníó en el llamado Bloque Nacional, y por la izquierda se organizó el Frente Popular, coalición electoral de republicanos, socialistas, comunistas, nacionalistas y sindicalistas (incluidos CNT) con el objetivo de derrotar a la derecha,


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