23 Nov

El Concepto de «Saber» y la Naturaleza de la Filosofía

El término saber se equipara con frecuencia al de conocimiento. Sin embargo, es muy común en la literatura filosófica emplear «saber» en un sentido más amplio, ya que puede referirse a toda suerte de situaciones, tanto objetivas como subjetivas, teóricas como prácticas.

Definiciones Clásicas del Saber

  • Según Parménides, es un distinguir. Es una actitud y capacidad que trata de diferenciar lo que las cosas son de lo que parecen ser, y se asemeja a lo que comúnmente entendemos como inteligencia.
  • Según Platón, es un definir y, por lo tanto, consiste en distinguir y averiguar la esencia.
  • Según Aristóteles, es conocer el porqué, la causa y el sentido.

Filosofar es una actividad que se caracteriza por su incesante exploración, profundización y aclaración de cuestiones de interés permanente. La filosofía es una actividad clarificadora, unificadora, racional y crítica. Más que resolver problemas, lo que hace es plantearlos.

El Origen de la Filosofía: El Paso del Mito al Logos

La filosofía surge después de la mitología, de un modo gradual, pero como una reacción de rechazo a la explicación de la realidad que daban los mitos. El mito explica cómo todo era caos o desorden y se va transformando en cosmos u orden por la acción de los dioses. Es una explicación religiosa sobre el origen de la realidad que va pasando de generación en generación y que intenta dar respuesta al miedo y la incertidumbre que tiene el hombre sobre el universo.

Por el contrario, la filosofía intenta dar una respuesta diferente, basada en el conocimiento de la realidad, a la que los griegos llaman naturaleza o physis. La observan mediante los sentidos y sacan conclusiones de ella mediante la razón, buscando en la naturaleza misma su propia explicación. Este cambio de paradigma se ha llamado el paso del mito al logos. Ocurrió en el siglo VI a. C. en la ciudad de Mileto, en el seno de la cultura griega.

Lo que principalmente posibilita este cambio es la diferente actitud de los primeros filósofos: asombrados y admirados por lo que observan, tratan de comprender y explicar todo desde claves racionales.

Los Pensadores Presocráticos y la Búsqueda del Arjé

Los pensadores presocráticos tratan de explicar el origen común de la naturaleza (physis) y si esta tiene un componente básico principal. A este principio originario se le llama arjé.

Principales Filósofos Presocráticos y sus Propuestas

Tales de Mileto

Considerado el primer filósofo y uno de los Siete Sabios de Grecia, fue el primero en proponer que todas las cosas provienen de un principio único y común: el agua.

Anaximandro

Discípulo de Tales y también de Mileto, fue un gran astrónomo y observador de las constantes y los movimientos astrales. Anaximandro detectó que todo lo real tenía un origen y componente común que era lo infinito e indeterminado: el ápeiron.

Anaxímenes

Discípulo de Anaximandro, fue también un gran astrónomo. Todas sus consideraciones concluyen que el elemento originario de todo es el aire.

Heráclito

Propone que no hay nada estable e inmutable en la naturaleza y que la realidad está en constante cambio. El motor que posibilita este continuo devenir es la lucha constante de contrarios. Para Heráclito, «el ser pasa a no ser y el no ser pasa a ser».

Parménides de Elea

Es el primer filósofo en formular el concepto de «ser» o «ente». Para él, «el ser es, y el no ser no es» ni puede llegar a ser. Su filosofía lleva a afirmar que el principio de todo debe ser el propio ser de las cosas. Cree que nada cambia y todo permanece.

Pitágoras

Fundó una escuela filosófica en torno al siglo VI a. C. que se convirtió en una secta religiosa. Creían que el universo es un cosmos, es decir, un todo organizado y armonioso. Este orden se basa en la medida y las proporciones matemáticas: todo está en su adecuada proporción, en su medida justa.

Empédocles

Propone los cuatro principios elementales, simples, indivisibles y eternos cuyas combinaciones, movidas por las fuerzas del Amor y el Odio, originan todo lo existente: agua, aire, tierra y fuego.

Anaxágoras

Introduce en el pensamiento la figura de las homeomerías: partículas materiales, indestructibles e invisibles que, combinadas en distintas proporciones, dan origen a los seres. Sostenía que «en todo hay partes de todo», más o menos numerosas, y que una mente ordenadora (Nous) lo rige todo.

Demócrito

Propone los átomos como razón de ser de lo real. Son las partículas invisibles e indivisibles más pequeñas en las que se puede dividir todo, y se mueven en el vacío.

El Giro Antropológico: Los Sofistas y Sócrates

En el siglo V a. C., Atenas se convierte en una ciudad rica y poderosa con un sistema democrático muy avanzado. Se hace necesario organizar ese sistema mediante nuevas leyes, y la reflexión filosófica deja de interesarse por el arjé para centrarse en el ser humano y la vida en la polis. Este cambio en el foco de la reflexión filosófica es conocido como el giro antropológico, protagonizado por los sofistas y Sócrates.

Los Sofistas

El término «sofista» significa sabio, pero cuando apareció este grupo de filósofos, adquirió un carácter peyorativo para denominar a aquellos que utilizan su capacidad retórica y discursiva para manipular. Buscaban formar al ciudadano excelente y virtuoso. Creían que el conocimiento se adquiría, por lo que en la práctica eran maestros de retórica. Se dedicaban a educar a las futuras clases dirigentes y, por ello, cobraban grandes sumas de dinero.

Sus principales teorías son:

  • Escepticismo: Sostenían que no existe una verdad absoluta o que, si existe, es inalcanzable para el ser humano (Gorgias).
  • Relativismo: Afirmaban que la verdad es múltiple y depende del punto de vista de cada individuo o cultura. La famosa frase de Protágoras, «El hombre es la medida de todas las cosas», resume esta postura.

Sócrates

Sócrates fue un soldado que se interesó por la filosofía, pero no la concebía como una actividad individual ni como una profesión con la que ganarse la vida, sino como una búsqueda en común de la verdad. Creía que debía practicarse en diálogo con otras personas y no solo en la introspección personal.

El Método Socrático

En estos diálogos, Sócrates aplicaba su particular método, compuesto por dos fases:

  • La ironía: La parte destructiva, donde a través de preguntas, hacía que su interlocutor reconociera su propia ignorancia («Solo sé que no sé nada»).
  • La mayéutica: La parte constructiva, donde ayudaba a su interlocutor a «dar a luz» la verdad que llevaba dentro de sí.

El Intelectualismo Moral

El centro de sus preocupaciones eran los problemas morales; trataba de encontrar definiciones universales para los conceptos éticos (el bien, la justicia, la virtud). Lo que le interesa al hombre es fundamentar racionalmente un ideal de vida buena o virtuosa: cómo debe vivir, qué actos son buenos y cuáles malos, y cómo puede alcanzar la felicidad.

La relación entre conocimiento y vida buena es lo que se ha llamado el intelectualismo moral de Sócrates. Para él, nadie quiere hacer voluntariamente el mal. La maldad es fruto de la ignorancia. Si el hombre adquiere conocimiento del bien, entonces se convertirá en una buena persona.

Condena y Muerte

Sócrates fue condenado a muerte bajo las acusaciones de corromper a los jóvenes con teorías opuestas a las oficiales y de impiedad hacia los dioses de la ciudad. Su relación como maestro y amigo de figuras controvertidas como Alcibíades también influyó en su condena.

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