13 Mar
Nevus Adquiridos: Formas Comunes
Los nevus adquiridos suelen aparecer en niños y adolescentes. Pueden presentarse como lesiones planas (las más frecuentes), elevadas, semiesféricas, papilomatosas, cerebriformes o pedunculadas.
Las células névicas son melanocitos maduros que han perdido sus dendritas, adquiriendo un aspecto redondeado y epitelioide. Dependiendo de su fase de maduración (a mayor maduración, mayor probabilidad de extinción), se clasifican en:
- Nevus de unión: Las células névicas se localizan en las redes de crestas, en la unión dermoepidérmica.
- Nevus compuestos: Presentan maduración; parte de las células permanecen en las redes de crestas, pero otras atraviesan la unión dermoepidérmica hacia la dermis superior.
- Nevus intradérmicos: Se consideran los más maduros. No hay actividad en las redes de crestas, ya que han descendido a la dermis. A medida que profundizan, pierden la tendencia a formar nidos y se disponen como células sueltas. Conforme profundizan más, adquieren un aspecto linfocitoide con citoplasma y núcleo reducidos.
Nevus Adquiridos: Formas Especiales
Dentro de esta clasificación destacan los nevus de Spitz y de Reed, importantes por su diagnóstico diferencial con el melanoma. Asimismo, es fundamental conocer el nevus displásico (de Clark):
- Se denomina displásico porque presenta células atípicas, aunque se mantiene dentro de la membrana basal sin infiltrar.
- Pueden ser solitarios o múltiples, esporádicos o familiares, y aparecer en zonas cubiertas o expuestas.
- Características clínicas: Asimetría, bordes irregulares mal definidos, coloración no uniforme y diámetro superior a 6 mm.
Nevus Congénitos
Están presentes al nacer o en la infancia temprana, localizándose frecuentemente en el tronco, extremidades inferiores o cuero cabelludo. Poseen un mayor riesgo de transformación a melanoma que los nevus comunes.
- Suelen ser pequeños, aunque existen casos de gran tamaño, como el Nevus de Marks (+20 cm).
- Se disponen entre los anejos cutáneos, lo que permite diferenciarlos de los nevus normales, y suelen presentar abundantes folículos pilosos.
Melanoma: Proliferación Maligna
El melanoma es una proliferación maligna de melanocitos de estirpe neuroectodérmica. Se clasifica según su localización en cutáneos (más comunes en el tronco en hombres y en extremidades en mujeres), indeterminados y extracutáneos (mucosas, tejidos extraoculares, meníngeos y viscerales).
Se asocia a alteraciones genéticas del locus CDKN2A y mutaciones en el gen BRAF. Para su detección, se utiliza el acrónimo ABCDE: Asimetría, Bordes escotados, Coloración heterogénea, Diámetro > 6 mm, Elevación o irregularidad.
Tipos de Melanoma
- De extensión superficial (70%): El más frecuente, asociado a exposición solar intempestiva y quemaduras. Presenta dos fases: crecimiento radial (lateral) y crecimiento vertical (invasivo, a partir de 1 mm el pronóstico empeora).
- Nodular (15%): De peor pronóstico debido a su diagnóstico tardío. Su fase radial es indetectable y la vertical se manifiesta desde el inicio. Suelen ser lesiones grandes, mamelonadas y a veces no pigmentadas.
- Lentigo maligno (5%): Asociado a exposición solar crónica. Es el de mejor pronóstico. Se localiza en nariz, mejillas, cuero cabelludo y brazos. Microscópicamente presenta daño solar en la dermis y melanocitos atípicos sin romper la membrana basal.
- Lentiginoso acral (8%): De mal pronóstico, localizado en plantas de manos y pies. Presenta una fase de crecimiento lateral prolongada (melanoma in situ acral lentiginoso) antes de la invasión vertical. Predomina en población oriental, afroamericana y mujeres.

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