27 Feb

¿Qué es lo bueno?:


la ética es la reflexión sobre la moral, es decir, la reflexión sobre lo que consideramos bueno y malo. Todos seguimos ciertas normas morales que reconocemos, aunque no formen parte de un código escrito. Todos atribuimos valor moral a ciertas acciones, propias o ajenas. Todos tenemos una concepción ética, aunque seamos poco conscientes de ella. En nuestras decisiones, en nuestras opiniones sobre lo que nos parece bien o mal se deja ver una posición ética particular.

Aristóteles, lo bueno es la felicidad:


para Aristóteles, todos los actos humanos tienen un fin. Siempre que hacemos algo lo hacemos para llegar a una meta o un objetivo. Y esa meta u objetivo es el que le da sentido a nuestro accionar. Nuestra vida se va conformando como una cadena de fines. Actuamos para conseguir un fin que nos proponemos, pero ese fin es a la vez un medio para otro fin. Pero, entonces, tiene que existir un fin último, un fin que no sea, a su vez, medio para llegar a otro fin. Es necesario que existe este fin ultimo, ya que sino, la cadena de fines que es nuestra propia vida quedaría vaciada de sentido. Este fin ultimo, que no se desea por ninguna otra cosa sino que se desea en si mismo, es, según Aristóteles, la felicidad.
La felicidad solo es posible para aquel que vive guiándose por la razón, para aquel que no se deja llevar por las pasiones, para aquel que es capaz de controlar sus deseos y temores.
El hombre bueno es el hombre prudente, es el que busca el término medio entre los extremos. El término puede variar de acuerdo a las circunstancias y la persona que se trate.
Sin embargo, la felicidad solo puede alcanzarse si se dan ciertas condiciones indispensables: corporales, anímicas, materiales.

Stuart Mill, lo bueno es lo útil:


este filósofo elaboro la teoría ética conocida como utilitarismo. Para el utilitarismo lo bueno es lo útil y lo útil es lo placentero. Considero que todas las personas buscan ser felices y relaciono la felicidad con el placer.
Todo lo que deseamos lo deseamos porque es placentero, pero no todo placer es deseable, ya que, hay placeres fugaces que terminan produciéndonos dolor.
Para Stuart existen placeres bajos y placeres elevados. Los placeres bajos son los placeres corporales. Los placeres elevados se refieren a nuestras capacidades creativas e intelectuales.
Mill expresa que la felicidad es alcanzable siempre que no se la considere como una vida en continuo éxtasis, sino como una vida con momentos de exaltación, con pocos y transitorios dolores y muchos y variados places.
Según la teoría utilitarista, debemos actuar procurando lograr la mayor felicidad posible para la mayor cantidad de gente posible.

Kant, lo bueno es lo que se hace por deber:


para Kant, los seres humanos, somos seres naturales y racionales. Naturales porque nos regimos por leyes de la naturaleza como alimentarnos, dormir, beber agua, etc. Pero racionales porque nos regimos por la ley moral. La ley moral esta en nuestra razón y es la misma para todos los seres humanos. La ley moral dice que lo que creo que vale para mi, debe valer también para todos los demás.
Cuando actuamos bien, no tenemos dificultad en concebir que lo que nos proponemos hacer valga como ley universal. En cambio, si actuamos mal, no queremos que lo que nos proponemos hacer se convierta en ley universal; cuando actuamos mal pretendemos ser la excepción. El mentiroso quiere mentir, pero no quiere que le mientan.
Para Kant lo que mayor relevancia tiene es la intención del acto, no los resultados ni el fin del acto. Los actos buenos son los que se realizan por deber, por conciencia del deber.
Kant distingue entre legalidad y moralidad: un acto es legal cuando coincide con el deber. Pero puede no ser moral si se realiza por interés, conveniencia, miedo, etc.
El ser humano se halla por encima de todo precio, no puede ser cambiado por nada equivalente. Las personas tienen un valor intrínseco, no relativo. Por este motivo son insustituibles.
La felicidad y el sufrimiento desde perspectivas religiosas: los seres humanos somos conscientes de nuestra vida y de que nuestra muerte es algo inevitable. Nos maravillamos ante un nacimiento lamentamos un fallecimiento.

Sergio Bergman:


El señor nos dio, el Señor nos quito. Aun así, bendito sea tu sagrado nombre. Nosotros nos preguntamos acerca del juicio de Dios cuando el resultado de una determinada acción produce dolor, sufrimiento, perdida y nos preguntamos donde esta Dios en eso y cual es su lugar.
Todos nosotros, estamos permanentemente sometidos a pruebas. Y lo importante es ver como reaccionamos a las pruebas que nos han puesto que no siempre deben ser dolorosas.
Parte de la vida es la aceptación de que determinadas cosas se pierden y no vuelven, como puede ser el fallecimiento de un familiar.

Primo Corbelli:


expresa que la situación actual hace sufrir hasta a la gente más creyente. Hasta esa gente siente que hay como un silencio de parte de Dios. Porque hay impunidad pareciera que los malos son los que triunfan.
Para nosotros el sufrimiento no es un valor, es algo que hay que combatir.
La verdadera felicidad es sentirse útiles a los otros.

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