09 Mar

LA ILUSTRACIÓN

La Ilustración es un movimiento ideológico que se desarrolló en Francia durante el Siglo XVI y que se caracteriza por la defensa de la razón frente a la fe y la confianza en la ciencia y en la educación como únicos medios posibles para conseguir el bienestar de la población.

El Neoclasicismo

Carácterísticas:



Las obras literarias, guiadas por la razón, debían ser un reflejo de la realidad y manifestar un espíritu crítico ante el mundo que las rodea.

• Los autores debían imitar a los escritores grecolatinos ajustándose a los cánones clásicos, que fijaban las normas específicas para cada género.

• La literatura tenía una intención didáctica: los autores no debían escribir para entretener, sino para transmitir una enseñanza.

El Ensayo

Una obra literaria relativamente breve en la que el autor trata un tema de forma personal y con cierta voluntad de estilo, con la finalidad de convencer su punto de vista.

El ensayo fue la forma literaria más cultivada en prosa, dado que era el género más eficaz para difundir los propósitos reformadores de los ilustrados. Los ensayistas más destacados fueron Feijoo y Jovellanos.

Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764)


La ingente obra de Feijoo, recogida en el Teatro crítico universal y las Cartas eruditas y curiosas

Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811)


 Sus obras más importantes son la Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos y diversiones públicas y el Informe sobre la ley agraria.


José Cadalso (1741-1782)


Realizó continuos viajes por Europa, lo que le proporciónó una formación cosmopolita que se refleja en las Cartas marruecas y las Noches lúgubres, sus obras más destacadas.

  • Cartas marruecas es una obra inspirada en las Cartas persas del ilustrado francés Montesquieu. Contiene noventa cartas en las que Cadalso realiza un análisis crítico de las creencias, costumbres y modos de ser de la sociedad española del Siglo XVIII. Las cartas están escritas por tres personajes: Gazel, un joven árabe que visita España, su preceptor Ben-Beley y el español Nuño, amigo de Gazel. El diálogo que se establece entre los personajes permite introducir diferentes perspectivas sobre el mismo tema. Sus opiniones se ilustran con relatos y anécdotas cargados de humor e ironía.

La Fábula

La fábula fue un género muy cultivado por los ilustrados, ya que responde a la preocupación didáctica de la época. Se trata de una composición narrativa en verso en la que animales o seres inanimados protagonizan una historia que contiene una enseñanza o una moraleja. Los fabulistas españoles más destacados son Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.

El Teatro

Durante el Siglo XVIII el panorama teatral estuvo marcado por el debate entre los defensores del teatro popular Barroco, cuyo fin era el entretenimiento del público, y los autores ilustrados, quienes exigían una renovación del teatro guiados por los principios neoclásicos.

Los dramaturgos ilustrados restablecen los preceptos clásicos: el mantenimiento de las unidades de tiempo, lugar y acción; la organización en cinco actos; la estricta separación de los géneros; la verosimilitud en la acción y el decoro en el lenguaje. Además, pensaban que las obras debían huir de la mera diversión y contribuir a la reforma de las costumbres de la sociedad. 


Leandro Fernández de Moratín (1760-1828)


Su estilo se corresponde con su propósito literario: crear una comedia sobria, sin adornos superfluos, en la que se muestran las conductas, errores y virtudes de la clase media. Sus principales obras son La comedia nueva o El café, en la que el autor se propone reformar el teatro del periodo anterior, y El sí de las niñas.

EL Romanticismo

El Romanticismo es un movimiento cultural y político que nacíó a finales del Siglo XVIII en Alemania e Inglaterra como reacción a los principios racionalistas de la Ilustración.

La Revolución francesa (1789) originó profundos cambios en la mentalidad política y social a principios del Siglo XIX que trajeron consigo un cambio de paradigma: una ruptura con cualquier movimiento cultural precedente, una nueva forma idealista y combativa de ver el mundo.Este cambio de actitud se caracteriza por la exaltación del individuo y por la defensa de la libertad y de la imaginación como principios básicos de la creación artística.

En España, el triunfo del Romanticismo se produjo más tarde que en el resto de Europa debido a las circunstancias políticas del Siglo XIX, particularmente la guerra de la Independencia (1808-1814) y el reinado de Fernando VII (1814-1833).

La vertiente más intimista y depurada del Romanticismo español.

Carácterísticas de la literatura ROMántica:


• En relación con los temas, predominan la exaltación del individuo y de la libertad y, por tanto, el rechazo hacia las normas y la moral; el amor trágico, que conduce al desencanto o a la frustración; el enfrentamiento con la realidad, que llevará consigo una evasión hacia tiempos pasados y tierras lejanas; el gusto por lo sobrenatural, la muerte y el misterio; la naturaleza como proyección del estado de ánimo del autor; y el interés por lo popular y lo nacional: las canciones populares, las leyendas, la historia, etc.  –  Los géneros literarios más cultivados son la lírica y el drama, ya que constituyen el mejor medio para expresar los sentimientos. -La utilización de un lenguaje muy retórico contribuye a subrayar los sentimientos y refuerza la intensidad expresiva.


Mariano José de Larra (1809-1837)


Es el principal prosista de la época, famoso por sus artículos periodísticos en los que critica los defectos de la sociedad española y la situación del país. La presencia del diálogo, la viveza narrativa y, sobre todo, el recurso a la ironía y la sátira son rasgos esenciales de su estilo.

La Lírica

La poesía ROMántica se caracteriza por los siguientes rasgos:

• La polimetría, es decir, el empleo de diversos metros y estrofas en un mismo poema. También se revitaliza el uso de los metros populares, especialmente, el octosílabo y otros versos de arte menor.

• La mezcla de géneros y el gusto por lo narrativo se refleja en la recuperación del romance medieval.

• El empleo de un estilo retórico, en el que abundan los adjetivos, las exclamaciones y los apóstrofes.

Los poetas más relevantes son José de Espronceda, Rosalía de Castro y Gustavo Adolfo Bécquer.

José de Espronceda (1808-1842)


• El estudiante de Salamanca, que narra la historia de don Félix de Montemar, joven libertino que seduce y abandona a doña Elvira, quien muere de dolor. Hacia el final del poema, el protagonista persigue a una dama de blanco, que en realidad es el esqueleto de su amada, y que lo conduce al infierno. Esta obra es un claro exponente del estilo retórico y exaltado de la lírica ROMántica.

• El diablo mundo, un poema de carácter filosófico y social que quedó inconcluso. Destaca por su intensidad el canto dedicado a Teresa Mancha, mujer con la que Espronceda había tenido una tempestuosa relación.

Rosalía de Castro (1837-1885)


Escribíó dos libros en gallego, Cantares gallegos y Follas novas, y un libro en castellano, En las orillas del Sar. La autora adoptó un tono sencillo, directo y sentimental, dándole un nuevo aliento más sincero y moderno a los poemas.


Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)


• Las Rimas son un conjunto de poemas breves, de tono popular y de gran musicalidad, publicadas de forma póstuma. Están organizadas en cuatro bloques: las rimas I a VIII, que tratan sobre la poesía y el acto de la creación literaria; las rimas IX a XXIX, que tienen por tema el amor visto con alegría y esperanza; las rimas XXX a LI, centradas en el desengaño amoroso; y las rimas LII a LXXVI, que giran en torno a la soledad, el dolor y la muerte.

• Las Leyendas son una serie de dieciocho relatos de origen folclórico. En ellas, Bécquer crea una atmósfera de misterio en la que la realidad se confunde con lo fantástico y lo sobrenatural.

El Teatro

El drama fue uno de los géneros preferidos por los autores ROMánticos y se caracteriza por la libertad creadora (presencia de prosa y verso, versos de distinta medida o mezcla de lo trágico y lo cómico). Los temas más frecuentes son la lucha del individuo por la libertad, la fuerza del destino y el amor trágico. El marco histórico se sitúa en épocas lejanas o en culturas exóticas y la acción se desarrolla en escenarios lúgubres y solitarios. El protagonista suele ser un héroe misterioso marcado por un destino trágico que lo lleva hacia un final catastrófico.

Ángel Saavedra, duque de Rivas (1791-1865)


Su obra teatral más importante es Don Álvaro o la fuerza del sino, que simboliza la lucha del individuo contra el destino. Tanto por su tema como por su construcción sintetiza las carácterísticas propias del teatro ROMántico.

José Zorrilla (1817-1893)


Es el autor de Don Juan Tenorio, obra que cuenta la historia de don Juan, un joven pendenciero que se redime gracias al amor por doña Inés. Aunque el personaje de don Juan contaba con precedentes en la literatura, fue Zorrilla quien le confiere carácter de mito. Una de las claves del éxito de la obra estriba en que el protagonista consigue salvarse a través del amor y el arrepentimiento. Otra clave fundamental es el dinamismo y la sencillez de la rima y la versificación, que facilitan la memorización de pasajes completos.



RIMAS

Rima XVII

Hoy la tierra y los cielos me sonríen;

hoy llega al fondo de mi alma el sol;

hoy la he visto…; la he visto y me ha mirado…..

¡Hoy creo en Dios!

Rima XXI

¿Qué es poesía?-dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul-.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… Eres tú.

Rima XXIII

Por una mirada, un mundo;

Por una sonrisa, un cielo;

por un beso… ¡yo no sé qué te diera por un beso!

Rima XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.

Las lágrimas son agua y van al mar.

Dime, mujer: cuando el amor se olvida,

¿sabes tú adónde va?

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