02 Mar
La marcha hacia la guerra
1. Política exterior de Alemania
La principal causa de la Segunda Guerra Mundial fue la agresiva política exterior de Alemania. Resultó decisiva la actitud de algunos países europeos como Gran Bretaña y Francia, que practicaron una política de apaciguamiento y de antibelicismo. Hitler, desde su llegada al poder en 1933, emprendió el camino hacia la guerra, lo que se reflejó en varios acontecimientos:
- Abandono de la Sociedad de Naciones: En 1933 Alemania abandonó esta institución para dar a entender al mundo que no se sometía a las normas internacionales que limitaban el rearme de su ejército.
- Intervención en la guerra civil española: La Alemania nazi y la Italia fascista colaboraron con el bando sublevado, mientras que la URSS ayudó al gobierno de la Segunda República.
- Expansión territorial: En 1935 el Führer incorporó a Alemania la región del Sarre, un territorio administrado hasta entonces por la Sociedad de Naciones; más del 90 % de la población se mostró favorable a formar parte de Alemania. Dentro del plan de expansión del Tercer Reich, tropas alemanas ocuparon Renania, región que había sido desmilitarizada por el Tratado de Versalles.
Austria y Checoslovaquia eran los siguientes objetivos de Hitler:
- 1. En marzo de 1938 el Tercer Reich se anexionó Austria (Anschluss). La anexión se ratificó en un plebiscito en el que el 99 % de los austríacos votaron a favor de la unión con Alemania. La respuesta internacional a la nueva agresión de Hitler fue muy tibia y se limitó a protestas diplomáticas.
- 2. Para obtener Checoslovaquia, Hitler tomó como pretexto los Sudetes, una rica región checoslovaca en la que vivían unos tres millones de alemanes.
El siguiente objetivo de los planes de Hitler fue Polonia. Este país, por el Tratado de Versalles, conservaba algunos derechos sobre la ciudad-estado de Danzig; por otro lado, Danzig acogía una numerosa población de lengua alemana y Hitler empezó a reivindicar la ciudad como parte del Tercer Reich. Para llevar a cabo sus planes sobre Polonia, el Führer promovió que Alemania y la URSS firmaran un tratado de no agresión: el pacto Ribbentrop–Molotov, así llamado por los nombres de los ministros de Asuntos Exteriores que lo suscribieron. En virtud de ese acuerdo ambos países se comprometieron a no atacarse. La firma del pacto germano-soviético hizo reaccionar al gobierno británico, que suscribió con Polonia un tratado de asistencia mutua por el que se comprometían a apoyarse en caso de conflicto.
Preparación de la paz y la creación de la ONU
3. Preparación de la paz
Una vez acabada la guerra, los vencedores debieron tomar decisiones para establecer un nuevo orden internacional. Querían evitar lo ocurrido tras la Primera Guerra Mundial, por lo que resolvieron que Estados Unidos no debería abstenerse de la reconstrucción europea y que las condiciones económicas habían de ser aceptables para todos.
3.1 Las conferencias tras los tratados de paz
Las conferencias más importantes antes del fin del conflicto fueron las de Téhéran y Yalta. En Yalta participaron Roosevelt, Churchill y Stalin, quienes decidieron, entre otros asuntos, dividir Alemania en cuatro zonas de ocupación y aceptar que la URSS controlara los territorios liberados por el Ejército Rojo.
La conferencia de Potsdam: En ella se reunieron Stalin, Truman y Attlee (los dos últimos sustituyeron respectivamente a Roosevelt y a Churchill). Las decisiones que se tomaron fueron organizar la administración común de las cuatro zonas de Alemania y acordar la división también de Austria, así como de las ciudades de Berlín y Viena. Se creó un tribunal internacional para procesar a los criminales nazis: los juicios de Núremberg se iniciarían poco después.
3.2 La organización de las Naciones Unidas
En abril de 1945 los aliados se reunieron en la conferencia de San Francisco y redactaron la Carta de las Naciones Unidas, documento por el que se creaba la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo objetivo principal era prevenir los conflictos armados y mantener la paz. Su sede se encuentra en Nueva York y sus principales organismos son la Asamblea General y el Consejo de Seguridad; junto a ellos ocupa un papel destacado el Secretario General, elegido por un periodo de cinco años. No todos los países derrotados fueron miembros fundadores: algunos, por distintas circunstancias políticas, no participaron en la fundación (por ejemplo, España no fue miembro fundador). El 10 de diciembre de 1948 la mayoría de los Estados miembros de la ONU aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Características y consecuencias del conflicto
4. Características
Guerra total: El conflicto fue una guerra total en la que todos los recursos materiales e intelectuales se utilizaron para lograr la victoria sin reparar en los daños causados. La población civil fue la más perjudicada: la mayoría de los fallecidos durante la guerra se debieron a los bombardeos masivos, represalias y campos de exterminio. La economía fue dirigida por los gobiernos para ponerla al servicio de la guerra; se desarrollaron las industrias pesadas, de bienes de equipo y química para fabricar artillería, tanques, vehículos, aviones y explosivos.
La guerra total requería un enorme esfuerzo económico, pero también dejó a las fábricas sin trabajadores. Para resolver ambos problemas, alemanes y japoneses saquearon las riquezas de los países conquistados y esclavizaron a sus habitantes. Los países aliados democráticos movilizaron a mujeres, jóvenes y ancianos. La intervención de los gobiernos en la economía también se reflejó en el racionamiento de alimentos y carburante que afectó sobre todo a la población civil.
Antisemitismo y Holocausto: El antisemitismo dio lugar a un genocidio del pueblo judío conocido como Holocausto. Hitler ya había aplicado esta política en Alemania creando campos de concentración, pero una vez empezada la guerra se diseñó la solución final. Hubo que concentrar fuera de Alemania a todos los judíos; para ello se crearon guetos. Los nazis decidieron llevar a la práctica la solución final física: todos los judíos debían ser exterminados. Utilizaron seis grandes campos de exterminio en Polonia. Se calcula que, a lo largo del conflicto, fueron asesinados alrededor de seis millones de judíos.
4.2 Consecuencias de la guerra
Demográficas: La Segunda Guerra Mundial ocasionó entre 60 y 85 millones de muertos según las estimaciones más citadas; además, unos 50 millones de personas se vieron obligadas a abandonar su país como desplazados forzosos. Hubo un grave déficit de población joven y un gran desequilibrio entre el número de hombres y mujeres supervivientes.
Sociales: La más afectada fue la población civil; sin embargo, el conflicto tuvo un efecto positivo en algunos aspectos: aumentó la consideración social de la mujer y, como consecuencia, se le reconoció el derecho al voto en numerosos países.
Políticas: La victoria aliada condujo a la caída de los regímenes fascistas de Europa y al fin de algunas monarquías. El comunismo se extendió por Europa oriental y la descolonización en África y Asia se aceleró. La URSS y Estados Unidos se convirtieron en superpotencias.
El desarrollo de la contienda
2.1 El inicio del conflicto
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia. A partir de esta invasión se desencadenaron los siguientes acontecimientos:
- 1. Gran Bretaña, cumpliendo el tratado de asistencia mutua con Polonia, declaró la guerra a Alemania.
- 2. Estados Unidos anunció su neutralidad, pese a que ayudaba a los aliados.
- 3. Francia también declaró la guerra a Alemania.
- 4. La Unión Soviética participó junto a Alemania en la invasión de Polonia, cumpliendo el pacto firmado por Hitler y Stalin; como resultado, Polonia quedó ocupado y su soberanía fue gravemente lesionada.
2.2 Los bandos enfrentados
Aliados: Gran Bretaña, el Commonwealth y las colonias británicas en África, Asia y Oceanía, Francia, Estados Unidos y la URSS.
Potencias del Eje: Alemania, Italia, Japón, Rumanía, Bulgaria, Hungría y Eslovaquia.
2.3 Las victorias del Eje (1939–1941)
En la primera fase del conflicto, desde 1939 a 1941, la superioridad de las fuerzas militares del Tercer Reich fue evidente. La táctica alemana de guerra relámpago (Blitzkrieg) que combinaba carros de combate y bombarderos aéreos sorprendió a Francia y Gran Bretaña. La guerra se desencadenó en varios frentes: Europa, el Mediterráneo, el norte de África y la región del Pacífico.
El frente occidental
En Europa occidental se formó este frente a partir de octubre de 1939, cuando tropas británicas llegaron a Francia y se distribuyeron por la región de Lille, a lo largo de la Línea Maginot —un sistema de fortificación de 40 km de longitud—. El 10 de junio de 1940, Italia declaró la guerra a Francia. El ejército alemán ocupó París y el 22 de junio Francia fue derrotada; se firmó el armisticio de Compiègne y el país se dividió en dos zonas. Tras la derrota francesa, solo Gran Bretaña continuó la guerra; su primer ministro fue Winston Churchill, que mantuvo la resistencia con ayuda de las colonias y de Estados Unidos.
Hitler desencadenó la Batalla de Inglaterra: combatieron las aviaciones británicas y alemanas. El enfrentamiento se prolongó hasta mayo de 1941 y supuso el bloqueo marítimo de la isla. Los británicos contaron con otras ventajas: sus aviones de caza eran más maniobrables que los alemanes y utilizaron el radar para detectar a los aviones enemigos. Churchill promovió un espíritu de resistencia. A pesar del bloqueo y de los constantes bombardeos, Gran Bretaña no se doblegó y Alemania sufrió su primera derrota estratégica.
Los frentes del Mediterráneo y del norte de África
Otro frente de guerra fue el Mediterráneo. Tras fracasar las tropas italianas en su intento de ocupar Grecia, intervino Alemania y conquistó Grecia. Los italianos avanzaron hacia Egipto con el fin de llegar al Canal de Suez y acceder al petróleo del Próximo Oriente.
El frente oriental
El frente oriental coincidía con el este de Europa. Se desarrolló la Operación Barbarroja, nombre de la invasión alemana de la URSS en 1941. Alemania aspiraba a controlar el petróleo del Cáucaso y a aprovisionarse de los cereales rusos. El avance alemán fue inicialmente imparable porque el Ejército Rojo no estaba preparado para responder a la ofensiva. No obstante, la llegada del duro invierno, la táctica rusa de tierra quemada y la escasez de petróleo hicieron fracasar los planes de Hitler, provocando el estancamiento y la prolongación de la guerra en el frente oriental.
La guerra en el Pacífico
La guerra mundial también se desarrolló en el Pacífico. Sin previa declaración de guerra, el general japonés Tōjō ordenó el ataque contra la base naval de Pearl Harbor (7 de diciembre de 1941). Estados Unidos declaró la guerra a Japón. A los pocos días, Alemania e Italia se sumaron al enfrentamiento contra los norteamericanos. Las tropas japonesas invadieron las colonias europeas en Asia y su avance fue imparable. El general estadounidense Douglas MacArthur se vio obligado a huir a Australia; Australia y Nueva Guinea se convirtieron en objetivos militares para los japoneses.
2.4 El avance aliado: el fracaso alemán en la URSS
La segunda etapa de la guerra fue decisiva para el avance aliado y el retroceso de los ejércitos del Eje. Las derrotas más significativas se produjeron en la URSS: el ejército alemán fracasó en su objetivo de conquistar Moscú. Las tropas de Hitler tenían el propósito de tomar Stalingrado y estuvieron a punto de lograrlo en el verano de 1942; sin embargo, una gran concentración de soldados soviéticos inició una contraofensiva y los alemanes se rindieron, vencidos por el agotamiento, el hambre y el frío. La batalla de Stalingrado supuso un punto de inflexión y el principio del declive para la Alemania nazi.
El avance en el norte de África
En el frente norteafricano, las tropas británicas obtuvieron sucesivas victorias y lograron derrotar al Afrika Korps en la segunda batalla de El Alamein en 1942, lo que les permitió avanzar hasta Trípoli. Por esas mismas fechas, los aliados acabaron con la resistencia alemana en Marruecos y Argelia (1943).
La ofensiva en Europa
Stalin pidió a sus aliados, Estados Unidos y Gran Bretaña, que abrieran otro frente para dividir y debilitar al ejército alemán. Por ello, las tropas angloamericanas iniciaron la invasión de Italia, el territorio más vulnerable de las potencias del Eje. Ante el avance aliado y con el fin de iniciar conversaciones de paz, el rey Víctor Manuel III de Italia nombró primer ministro al general Badoglio en lugar de Mussolini, quien fue destituido y recluido. En septiembre de 1943 Italia firmó el armisticio.
La invasión aliada de Italia provocó la reacción alemana: las tropas alemanas ocuparon el norte y el centro de la península itálica, incluida la ciudad de Roma. Hitler ordenó la liberación de Mussolini. Los ejércitos aliados prosiguieron la conquista del territorio italiano, pero quedaron retenidos en dura lucha; en esta etapa se produjeron cruentas batallas, como la de Montecassino. La ofensiva aliada se desarrolló también en Alemania mediante bombardeos masivos de ciudades, con el objetivo de minar la moral de la población y reducir la capacidad de producción y la mano de obra alemanas. En el bando nazi, un grupo de oficiales conspiraba para acabar con Hitler; su plan más conocido fue la Operación Valquiria.
2.5 El triunfo de los aliados
La tercera fase de la guerra condujo a la victoria aliada y a la derrota del Eje. Los soviéticos siguieron avanzando por el este de Europa, mientras esperaban que los aliados atacaran a los alemanes por el oeste para aliviar la presión que sufrían. Finalmente, la ayuda aliada se concretó en la Operación Overlord.
El fin de la guerra en Europa
El desembarco de Normandía permitió el avance de las tropas aliadas hacia París, que fue liberada el 25 de agosto de 1944; posteriormente los aliados conquistaron el resto de Francia y Bélgica. Como consecuencia del avance aliado, los alemanes se replegaron hacia Berlín. Hitler, desesperado, reclutó a jóvenes y ancianos. La ofensiva alemana en la región de las Ardenas (Batalla de las Ardenas) retrasó el avance de las tropas angloamericanas.
En abril de 1945 el Ejército Rojo logró cercar la capital alemana, que sufrió constantes bombardeos. La Batalla de Berlín agotó las últimas defensas nazis; civiles de todo tipo intentaron defender la ciudad frente a los ataques soviéticos. Mientras tanto, en Italia los partisanos fusilaron a Mussolini. Hitler, refugiado en el búnker, se suicidó el 30 de abril de 1945. Berlín quedó en manos del ejército soviético y el 2 de mayo la resistencia en la ciudad terminó. El almirante Dönitz, nombrado breve sucesor de Hitler, ordenó el alto el fuego; pocos días después, Alemania firmó la rendición incondicional. El 8 de mayo de 1945 terminó la guerra en Europa.
El fin de la guerra en el Pacífico
A pesar de la ofensiva norteamericana, Japón no se rindió inmediatamente. El nuevo presidente estadounidense, Harry S. Truman, decidió lanzar bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto de 1945). Fue el primer ataque nuclear de la historia y ocasionó efectos terroríficos: además de las decenas de miles de muertos inmediatos, quedaron secuelas de la radiación en un enorme número de personas. Se estima que las víctimas inmediatas en ambas ciudades superaron las 100 000 personas. El 2 de septiembre de 1945 se firmó la rendición de Japón, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.

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