21 Mar

1. Descripción de los tipos de tejidos que componen el organismo dental

Tejidos duros

  • Esmalte: Cubre la corona; es el tejido más duro de nuestro organismo (96%).
  • Dentina: Se encuentra debajo del esmalte (70%). Puede producir dolor frente al frío o el calor.
  • Cemento: Parecido al hueso, rodea la raíz.

Tejidos blandos

  • Pulpa: Es la parte más interna del diente. Contiene vasos sanguíneos, linfáticos y terminaciones nerviosas. Es responsable de la formación de la dentina y de proporcionarle sensibilidad.

Tejidos periodontales

  • Encía: Membrana mucosa de color rosado que recubre la superficie de los maxilares y envuelve el cuello de los dientes.
  • Ligamento periodontal: Sirve para amortiguar el mordisco, coloca el diente en su cavidad alveolar y le otorga cierta movilidad.

2. Recomendaciones sobre el cepillado dental

Se recomienda el cepillado dental con un dentífrico fluorado durante dos minutos, al menos dos veces al día, especialmente antes de acostarse. En el caso de los niños, se aconseja introducir la limpieza desde una edad temprana.

Es fundamental realizar un cepillado sistemático de todas las superficies dentales. Para mejorar la eficacia, puede ser útil la utilización de un revelador de placa. El cabezal del cepillo debe permitir llegar a todas las zonas de la cavidad bucal.

Se ha demostrado que el cepillo de dientes eléctrico, al realizar movimientos rotatorio-oscilantes, tiene mayor eficacia en la reducción de la placa y la inflamación gingival en comparación con los cepillos manuales.

Concentración de flúor según la edad

La concentración de flúor del dentífrico se determina en función de la edad:

  • Niños menores de 6 años con bajo riesgo de caries: Dentífricos con concentración de 500 ppm de flúor.
  • Niños de 6 años o más: Dentífricos con 1000 ppm de flúor.
  • Adultos: Dentífricos con concentración de 1350-1500 ppm de flúor.

En el mercado existen opciones desde 1500 ppm hasta 5000 ppm de flúor, indicadas para población con alto riesgo de caries mayor de 6 años. Es importante recordar que una ingesta excesiva de flúor conlleva riesgo de fluorosis dental.

Cantidades de dentífrico recomendadas

  • Tamaño de una lenteja (de los 0 a 3 años).
  • Tamaño de un guisante (entre los 3 y 6 años).

Es preferible no enjuagar con agua después del cepillado y simplemente escupir el exceso de dentífrico para mantener el efecto del flúor.

Índice de abrasividad (RDA)

Un valor de RDA (Dental Abrasion) menor a 200 es correcto:

  • Abrasión baja: Indicada para dientes sensibles, encías delicadas y dentífricos infantiles.
  • Abrasión media: Dentífricos normales.
  • Abrasión alta: Dentífricos antisarro y blanqueadores.

3. Higiene interdental: Métodos y herramientas

El cepillado por sí solo no consigue una limpieza completa de las zonas interdentales. Por este motivo, debe complementarse con mecanismos de higiene específicos, especialmente en pacientes con patologías periodontales.

Cepillos interproximales

Son los elementos de elección siempre que exista espacio suficiente. Se debe elegir un tamaño y forma que se ajuste cómodamente al espacio interdental. Se introducen desde la cara vestibular (externa) del diente, insertándolos en el espacio interproximal. Los cepillos interdentales son de primera elección por su efectividad en la reducción de placa.

Hilo o seda dental

Disponible en diferentes presentaciones: hilo o cinta (más ancho), con o sin cera, con sabores o incorporando flúor o clorhexidina. Técnica de uso:

  1. Enrollar un trozo largo de hilo en los dedos medios.
  2. Introducir el hilo con suavidad haciendo movimientos hacia delante y atrás.
  3. Limpiar la zona por debajo de la encía.
  4. Retirar con el mismo movimiento y utilizar un fragmento nuevo de hilo para cada diente.

4. Patologías bucales: Definición y tratamiento

Gingivitis

El sangrado gingival, ya sea espontáneo o durante el cepillado, es el primer signo de gingivitis. Es un proceso inflamatorio reversible caracterizado por encías enrojecidas e inflamadas. La placa dental es el principal factor etiológico.

Tratamiento: Uso de clorhexidina, cloruro de cetilpiridinio y aceites esenciales.

Caries

Patología crónica de tipo infeccioso con destrucción localizada del tejido por la formación de ácido láctico a partir de los carbohidratos de la dieta. No puede curarse una vez establecida, pero sí prevenirse. Factores de riesgo incluyen la predisposición genética, baja secreción salival y falta de flúor.

  • Los niños de 3-6 años suelen tener más caries en los dientes de leche.
  • El 6% de los jóvenes nunca se cepillan los dientes; el 30% lo hace una vez al día.
  • El 20% de los mayores de 65 años no se cepillan nunca.

Tratamiento: Dieta adecuada y utilización de fluoruros.

Xerostomía (Boca seca)

Es la sensación subjetiva de sequedad bucal, asociada frecuentemente a la hiposialia (hiposecreción salival). La saliva es vital para la limpieza, acción antimicrobiana, integridad de la mucosa, neutralización del pH y prevención de la desmineralización.

Causas: Fármacos (anticolinérgicos, antihistamínicos, etc.), radioterapia, ansiedad, depresión o enfermedades sistémicas como el Síndrome de Sjögren.

Tratamiento: Enzimas, triclosán, ácido málico, aloe vera y vitamina E.

Halitosis (Mal aliento)

Síntoma común que afecta la autoestima y relaciones sociales. Aunque puede tener origen respiratorio o digestivo, la mayoría de los casos se originan en la cavidad oral (28% de los adultos por mala higiene). Las bacterias metabolizan restos alimentarios en la lengua y espacios interdentales, liberando moléculas volátiles como sulfuros.

Tratamiento:

  • Clorhexidina (0,12% – 0,2%).
  • Combinación de clorhexidina (0,05%) + cloruro de cetilpiridinio (0,05%) + lactato de zinc + triclosán (0,14%).

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