28 Jul

3MAYO -Contexto


En 1807-8 Napoleón maniobró para imponer como rey de España a su hermano José Bonaparte en lugar de Fernando VII. Ante eso el pueblo de Madrid se sublevó contra los franceses el 2 de Mayo de 1808, punto de inicio de la Guerra de la Independencia. Los franceses apresaron a numerosos sublevados y los fusilaron en distintos sitios de Madrid. Seis años después de los hechos y acabada la guerra, en Febrero de 1814, Goya mandó una carta al cardenal Luís de Borbón, regente en aquel momento a la espera del retorno de Fernando VII. En esa carta Goya se ofrecía para, textualmente, “perpetuar mediante los pinceles las más notables y heróicas acciones o escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa”. Fruto de este ofrecimiento de Goya fueron sus dos patrióticos cuadros “El dos de Mayo” o “La carga de los mamelucos” y el presente cuadro. Se desconoce la función original de ambos cuadros (¿decoración efímera durante un acto o desfile patriótico?). 1

En el Romanticismo fue muy importante el nacionalismo, expresado como el sentirse diferente del resto de naciones, exprésándose en pinturas que muestran las glorias históricas. Del mismo modo, fue importante la expresión de sentimientos desgarrados, lo irracional, la reflexión sobre la muerte, la noche… presentes todo ello en esta obra

F&S


Mediante estas obras Goya quiere conmemorar el heroísmo de estos acontecimientos. ¿Buscaba también congraciarse con el nuevo gobierno? A fin de cuentas, todos sabían de su pasado “afrancesado» y su trabajo para los franceses (obligado por su cargo como pintor de cámara). Para realizar esta obra patriótica recurre al género de la llamada «pintura de historia», donde se narran acontecimientos históricos reales o literarios. Este género de pintura llegó a constituir la ocupación más importante para un pintor de la corte. Goya ha buscado representar una escena histórica llena de heroísmo. Para ello se inspira en recursos cogidos de la pintura religiosa: La figura con los brazos en cruz se relaciona con la crucifixión de Jesús, mientras que los colores amarillo y blanco, divisas heráldicas del Papa, simbolizan a la Iglesia, y la luz es una metáfora de la asistencia divina a los condenados a muerte.


BESO-Context:


Durante la segunda mitad del S XIX la escultura en Francia fue evolucionando desde el neoclasicismo que preconizan las academias de Bellas Artes hasta artistas con un estilo más libre y expresivo.  De este modo, la escultura se acerca a los efectos que en ese momento está consiguiendo la pintura impresionista: vibración óptica de las superficies, efectos espontáneos y de inacabado, huida de lo convencional… Rodin fue el mejor exponente de la renovación de la escultura: su obra, espontánea, muestra frecuentemente, como en esta obra, figuras enraizadas en la masa de la piedra o el barro. Sus superficies, rugosas y llenas de marcas de la herramienta, reflejan la luz de forma discontinua de modo similar a como ocurre en la pintura impresionista. En compensación por las falsas acusaciones que la Academia había hecho a Rodin acerca de “La edad de bronce” ésta le encargó unas puertas monumentales para un museo (“Las puertas del Infierno”). Inspirándose en “El Infierno” de la Divina Comedia de Dante Rodin imaginó las puertas recubiertas de figuras de condenados. La preparación de estas figuras fue una fuente de ideas para muchas de las obras de Rodin, como esta. 

F&S:


Esta obra es una representación visual del amor físico: una fuerza interna une en audaces abrazos a seres que manifiestan su felicidad compartida. Esta representación del amor como parte del comportamiento del ser humano provocó una fuerte reacción en sus contemporáneos que la juzgaron como crudamente realista e impúdica. Sin embargo la obra gozó de notable aceptación popular. Esta escultura, elaborada entre 1886 y 1890, corresponde al momento en que Rodin trabaja junto con Camille Claudel. Es en cierto modo una obra autobiográfica. Rodin es uno de los escultores más importantes a lo largo de la historia: su obra marca la frontera entre la escultura tradicional y las nuevas corrientes vanguardistas desarrolladas en los siglos XIX y XX. Al mismo tiempo que innova, Rodin será el heredero de la obra de Miguel Ángel en sus expresivas obras inacabadas.


PRIMA-Contexto:


A finales del S XIX la industrialización convirtió con frecuencia las ciudades en un entorno poco atractivo y deprimente. Por ello, una burguésía ilustrada empezó a interesarse por un arte que aportase a su vida un ambiente nuevo, más fresco, alegre y acogedor, sin las referencias al pasado que encarnaba la arquitectura historicista. El Modernismo o Art Nouveau, con su aproximación a las formas de la naturaleza y su concepción del arte total, fue elegido por esta burguésía como símbolo de su estatus.  Esta obra es un buen ejemplo de cómo la fluida estética del Art-Nouveau triunfó en el diseño gráfico: imaginación y creatividad, líneas curvilíneas fluidas, referencias al mundo natural, colores suaves, reminiscencias de la obra de los prerrafaelitas…  Su autor, Alphonse Mucha, fue uno de sus principales representantes. Triunfó en el diseño de carteles publicitarios pasando a obras como la presente. Esta litografía pertenece a una serie de las cuatro estaciones: paneles usados para decoración utilizando elementos y climas cromáticos que identifican a cada estación del año. En todas las versiones se observan las carácterísticas típicas de las obras de Mucha: mujeres sensuales, enmarcadas en columnas y arcos bizantinos, ropa sedosa y elementos de la naturaleza equilibrando el diseño. 

F&S:


A finales del S XIX el arte del cartel estaba viviendo un momento de éxito, gracias a artistas como Cheret y Toulouse Lautrec. Los carteles publicitarios trataban de despertar la atención del público con nuevos modelos diseñados artísticamente. Es justamente lo que Mucha hizo. Sus carteles tienen un estilo minucioso y sofisticado, con composiciones muy elaboradas llenas de influencias bizantinas y prerrafaelitas.  Se convirtió en uno de los máximos representantes del Art-Nouveau. Las obras de Mucha (no solo carteles o ilustraciones, también diseños para decoración, joyería y escenografía) frecuentemente introducían hermosas jóvenes, saludables y curvilíneas. Aparecen flotando con  atuendos vagamente clásicos, rodeadas de flores exuberantes que parecían mezclarse con el largo y ondulado cabello de sus modelos… Esta iconografía la obtuvo  Mucha de la obra de los prerrafaelitas, que a su vez la habían tomado de Botticelli. Sin embargo, por su mezcla de idealización y sensualidad en obras de carácter publicitario Mucha se convierte en un precursor de las “pin-up girls” y las mujeres objeto publicitarias. Caída en el olvido, su obra se revitalizó en los años 60, por influencia de los hippies y el flower-power.


TASSEL-Contexto:


Entre finales del S XIX y principios del XX se desarrolla la segunda revolución industrial. Es tiempo de avances técnicos: la electricidad, los tranvías, la difusión del teléfono, el nacimiento del automóvil, el colonialismo, el contacto con culturas orientales… Es una nueva sociedad, optimista y de desarrollo industrial. La burguésía ilustrada empezó a interesarse por un arte más fresco, alegre y acogedor; algo verdaderamente nuevo, sin las referencias al pasado de la arquitectura historicista. El Modernismo o Art Nouveau, con su defensa de la creatividad y fantasía, su aproximación a las formas de la naturaleza, su amor por el trabajo artesanal y su concepción del arte total, fue elegido por esta burguésía como símbolo de su estatus. Víctor Horta fue uno de los más importantes arquitectos del Art Nouveau. Sus edificios están llenos de luz y fluidez, con formas curvilíneas y orgánicas que recuerdan el mundo natural. Encargada por un profesor de la Universidad de Bruselas sin problemas económicos, la casa Tassel es un buen ejemplo de la obra de Víctor Horta, haciendo de Bruselas una de las capitales del Art Nouveau.

F&S: En la Casa Tassel crea Víctor Horta la primera manifestación importante del Modernismo creando la primera obra de arte total europea. Tras la experiencia del Arts & Crafts de W. Morris el Modernismo tomó el relevo en la idea de que los objetos de uso cotidiano podían tener calidades estéticas. Además, el Modernismo defendíó el uso de los nuevos materiales: aunque rechazando la estética industrial el Modernismo adopta sus materiales y les otorga un papel tanto estructural como decorativo. Vemos aquí el aprovechamiento máximo de la flexibilidad del hierro, por ejemplo, o la potenciación de cada material. Todas estas carácterísticas se aprecian en la casa Tassel. El Modernismo exigía libertad creativa: no se trata de recrear la realidad, sino de jugar con las formas orgánicas de la naturaleza, la línea curva y la ornamentación floral. Se trata de entender un edificio concebido como un organismo vivo y coherente de todas sus partes, y la casa Tassel es un ejemplo de ello, con su distribución fluida y su uso inteligente de la luz. 

La Casa Tassel muestra cómo se cuestionan los principios artísticos vigentes hasta el momento, y tendrá una influencia decisiva en la formación del espíritu crítico del Siglo XX. Este bellísimo edificio anticipa ya el funcionalismo (la prioridad de la funcionalidad del edificio por encima de consideraciones estéticas) en la flexibilidad de sus planos, sus diferencias de nivel y sus novedosas formas de iluminación, incluso en el hecho de dejar a la vista los elementos estructurales.


CARNA-Contexto:


Tras la I Guerra Mundial (y la pérdida  que ésta produjo en los valores del pensamiento occidental) algunos movimientos artísticos de vanguardia volvieron a preocuparse por la parte irracional del hombre. Las teorías psicológicas de Freud habían descubierto el subconsciente, la parte no racional del pensamiento humano. Según Freud, aquello que la razón escondía y reprimía salía a la luz mediante prácticas de automatismo que favorecían formas cercanas a la abstracción. Los surrealistas exploraron en las artes plásticas ese mundo subconsciente. Joan Miró fue uno de los principales representantes del Surrealismo y creaba imágenes  mediante recursos plásticos  que, figurativos en un principio, evolucionaron hacia la abstracción. Frente al racional mundo adulto, Miró reivindicará el mundo infantil.

F&S:


Con esta obra Miró entra en su periodo de madurez surrealista. Miró muestra, como surrealista, un mundo irreal, fantástico y ambiguo; un mundo poético de ensoñación al mismo tiempo infantil y alucinado. Interpreta el Surrealismo de una forma personal mediante el uso de formas simplificadas, esquematizadas y simbólicas que con el paso del tiempo se volverán aún más simples y abstractas. Además está realizada justo en el momento en que se publica el manifiesto del Surrealismo por parte de André Bretón. Sobre los dibujos preparatorios de esta pintura, el propio Miró dijo: «no es que pintara lo que veía en sueños, como decían entonces Bretón y los suyos, sino que el hambre me provocaba una manera de tránsito parecido al que experimentaban los orientales». El tipo de formas usado (juguetón, alegre, ingenuo) se encuentra en perfecta sintonía con el tema, el carnaval.


SABO-Contexto:


La innovación que las vanguardias históricas llevaron a las artes plásticas en las primeras décadas del S XX se aplicó también en la arquitectura. La arquitectura de los años veinte y treinta volvíó los ojos hacia las nuevas tecnologías constructivas, a la estética depurada de las máquinas, a la necesidad que tiene un edificio de cumplir una función y al sentido social que la arquitectura debía asumir. Le Corbusier será uno de los arquitectos más modernos y novedosos del momento: dará importancia al hormigón vertido como nuevo material de construcción y se replanteará los principios hasta entonces usados en la arquitectura.

F&S:


La villa Saboyá no es solo un edificio doméstico (una casa particular construida para que viva en ella una familia burguesa), sino que constituye un verdadero tratado de arquitectura moderna y donde muestra mejor su estilo depurado. El modo en el que se construyen actualmente los edificios (incluida probablemente la casa en la que el lector de estas palabras vive) deriva del modo en el que se construyó esta casa. Fascinado por la apariencia simple y funcional de las máquinas, Le Corbusier considerará la casa como “Una máquina para habitar”. Este es su mejor ejemplo: la construye con la misma limpieza y precisión que usaría para construir una lavadora. Esta arquitectura encarna los ideales de la arquitectura funcionalista, donde la forma siempre sigue a la función; es decir, no habiendo lugar para la ornamentación.

Deja un comentario