23 Feb
Wolfgang Amadeus Mozart: Trayectoria y Genio Musical
Salzburgo (1762-1781): Años de Aprendizaje y Viajes Europeos
Fueron sus años de aprendizaje y viajes europeos. En su formación influyó su padre, los hijos de Bach, la reforma de Gluck, las reformas de la escuela de Mannheim, así como Haydn. Mozart priorizaba la música sobre el libreto. Aunque sus óperas tenían un enfoque especial en la música, buscaba el desarrollo psicológico de sus personajes. Durante este periodo, Mozart va probando los diferentes estilos en busca de crear el suyo propio.
Algunas de las óperas de este momento son: Bastien und Bastienne e Idomeneo. La música instrumental fue lo más importante en esta época de juventud de Mozart, donde compuso en todas las formas y géneros. Mozart, desde pequeño, empezó a producir música religiosa gracias al cargo de su padre en la capilla arzobispal y del propio Mozart como organista más tarde. Las misas están escritas en lenguaje operístico-sinfónico, mezclado con fugas. Todo ello fue concebido para coro y solista, alternando libremente con el acompañamiento orquestal.
Viena (1781-1791): Madurez e Independencia
Tras problemas con sus mecenas en Salzburgo, abandonó la ciudad en contra de los consejos de su padre. Se mudó a Viena, centro cultural de la época, y empezó como compositor independiente. En sus primeros años compuso su primera ópera, un singspiel. Logra con esta ópera encabezar la creación de una ópera nacional en alemán. Fue un éxito y Mozart se convirtió en un ídolo como compositor y pianista para el público vienés.
Sin embargo, tenía menos alumnos, ingresos y la enfermedad le afectaba más. Obtuvo un cargo honorífico de compositor de cámara del emperador. Aunque duró muy poco tiempo, fue durante esta época cuando compuso las obras que le harían inmortal. En ellas se percibe todo lo que había asimilado en los viajes anteriores junto con nuevas influencias de este periodo. En esta época su producción es muy extensa en número y variedad.
Principales Obras Dramáticas de este Periodo
- 2 Singspiel: El rapto en el serrallo (1782) y La flauta mágica (1791).
- 3 Óperas italianas: Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790).
Innovaciones en la Ópera Italiana
En las óperas italianas, Mozart, partiendo de lo buffo, renovó el género. Sus principales innovaciones incluyen:
- Las óperas son una mezcla de buffo y serio.
- Las arias dejan de ser solo reflexiones, produciendo el avance de la acción.
- Consigue que los personajes puedan hablar a la vez, creando polifonías; dado que a veces se perdía la comprensión del texto, la música cobraba más importancia.
- Diferencia musical de los personajes, donde los de clases más altas tenían melodías más ornamentadas.
- Elevó la categoría de las óperas buffas mediante la mayor profundidad de los personajes, la plasmación de tensiones sociales y la profundidad en temas morales.
Obras Maestras en Detalle
- Le nozze di Figaro: Estrenada en Viena el 1 de mayo de 1786, es una obra maestra de la ópera bufa que supuso una gran crítica a la aristocracia del Antiguo Régimen, poco antes de la Revolución Francesa. Basada en una obra de teatro prohibida, Mozart y Lorenzo da Ponte adaptaron la historia para suavizar el contenido pero manteniendo la crítica social. Esta obra destaca por la profunda psicología de los personajes a través de la música, reflejando las tensiones de clase y deseos sexuales, además de representar los abusos de poder de la nobleza.
- Don Giovanni: Basado en Tirso de Molina y Molière, es la historia del seductor infatigable que al final es burlado. Don Juan no es un personaje cómico, sino que, al igual que los demás personajes, está tratado con cierta seriedad. La música representará unos sentimientos que harán sentir el dolor de la muerte de una forma intensa, pues es producto del dolor que siente Mozart tras la muerte de su padre.
- Così fan tutte: «Así hacen todas». En esta ópera se partió de lo ocurrido en la alta sociedad vienesa. Provocados por un solterón, dos jóvenes deciden probar la fidelidad de sus prometidas disfrazándose y cambiando de pareja. En el espacio de un día y al precio de una apuesta, se prueba la inconstancia de las jóvenes. Los seis personajes que aparecen en escena se combinan de todas las maneras posibles.
- El rapto en el serrallo: Es un singspiel, una historia romántica-cómica de aventuras y rescate en un ambiente oriental. Gran parte de la acción evoluciona con el diálogo hablado. Contiene multitud de menciones a la música turca; para conseguir esto, amplió la orquesta de Viena introduciendo instrumentos inusuales.
- La flauta mágica: Fue la última ópera estrenada por Mozart, una obra considerada singspiel a pesar de que contiene una gran carga masónica. La trama se centra en el príncipe Tamino quien, huyendo, entró en el territorio de la Reina de la Noche, y esta lo convenció de rescatar a Pamina. Pero al llegar al reino de Sarastro se da cuenta de la verdadera realidad y decide quedarse al lado de su amada. Tras superar las pruebas de iniciación junto a Papageno, Tamino y Pamina viven juntos para siempre, derrotando así a la Reina de la Noche.
Música Religiosa: El Réquiem
La Misa de Réquiem en re menor es una obra basada en los textos latinos para el acto litúrgico celebrado tras el fallecimiento de una persona; es la última misa escrita por Mozart, quien murió antes de terminarla. Fue compuesta para orquesta sinfónica, coro y voces solistas. El Réquiem de Mozart está dividido en bloques; algunos de ellos, a su vez, se subdividen en otras partes más pequeñas. Cada una de las partes de la obra tiene un final y, dependiendo de la interpretación, la pausa entre una y otra tendrá una mayor o menor duración. Cada una de las partes tiene unos intérpretes específicos (coro, coro + soprano, etc.).
Sinfonías: La Culminación del Estilo
Su obra sinfónica consta de 41 sinfonías. Todas ellas llevan la letra “K” que corresponde a la clasificación que hizo Köchel. En sus dos últimas sinfonías, Mozart nos muestra una capacidad mental que nos asombra y un temperamento “lleno de contrastes” (de la 40 a la 41, de lo triste a lo feliz).
- Sinfonía número 40, en sol menor, K.550: Fue compuesta entre junio y julio de 1788. Suele llamársela la «Gran Sinfonía en sol menor». Es una de las dos únicas sinfonías que compuso Mozart en modo menor. En la partitura se ven casi cero correcciones, fruto de su prodigio. Esta obra tiene un carácter trágico y desgarrador, fruto de lo que pasaba Mozart en el momento; fue creada por el anhelo de expresar lo que sentía.
- Sinfonía número 41, en do mayor, K.551 «Júpiter»: Está considerada como una de las mejores sinfonías del mundo. Debido a su final, se la denomina a menudo como “Sinfonía con fuga final”. Mozart completó esta sinfonía en agosto de 1788; fue la última que compuso y la más larga. La obra fue apodada «Júpiter» seguramente por el empresario Johann Peter Salomon. Durante este tiempo escribió también diferentes sonatinas. No se sabe si la sinfonía se tocó en vida del compositor.
Alrededor de esta época, Mozart se preparaba para tocar conciertos en un nuevo casino en la propiedad de Philipp Otto, aunque no se sabe si se realizaron. Era la obra orquestal más grande del mundo que precedió a la Revolución Francesa, según Sir George Grove.
Ludwig van Beethoven: El Puente hacia el Romanticismo
Vida y Evolución Artística
Nace en Bonn de padre músico y crece en la pobreza. Gran aficionado a la ciencia y a la lectura, es admirador de las ideas nacidas de la Revolución Francesa. En Viena recibe clases de Haydn; muy pronto comienzan sus problemas de oído que le llevan a la más completa sordera. Esto, unido a un gran número de decepciones de todo tipo, contribuye a darle un carácter difícil. Muere rodeado de fama y admirado en todo el mundo.
Es un músico que comienza en el Clasicismo de Mozart y Haydn y hace evolucionar la música hasta el Romanticismo, influyendo a músicos posteriores. Desde Beethoven, el componer no consiste en seguir unas reglas que se imponen a la voluntad del artista.
Música Sinfónica: Las Nueve Sinfonías
Comprende en primer lugar sus nueve sinfonías, las cuales son mayormente largas y de gran belleza.
- Sinfonía n.º 3, «Heroica»: Expresa su entusiasmo por Bonaparte y la Revolución, pero cuando supo que Napoleón se había hecho coronar Emperador, borró el título decepcionado. Era una obra revolucionaria; su extensión y complejidad no tenían precedentes. Es una de las obras que marcan el paso del Clasicismo al Romanticismo. Consta de 4 movimientos: Allegro, Marcha fúnebre, Scherzo y Allegro molto. En este final recuerda a otro héroe y toma un tema de su ballet, creando variaciones y una fuga.
- Sinfonía n.º 4: Destaca por su jovialidad y buen humor.
- Sinfonía n.º 5: Siempre se ha interpretado como la proyección musical de su decisión de no dejarse vencer por el destino. Se llama «Sinfonía del Destino». El sobrenombre se debe a su secretario, cuando preguntó por las cuatro notas de inicio. En su estreno tuvo un recibimiento frío porque las condiciones fueron adversas: la orquesta no tocó bien (solo hubo un ensayo), el auditorio era muy frío y la longitud del programa agotó al público.
- Sinfonía n.º 6, «Pastoral»: Consagrada a la naturaleza. En ella expresa su amor por la vida en el campo. Beethoven quiere mostrar sensaciones. Esta composición rompe con el molde clásico al tener cinco movimientos:
- Allegro ma non troppo: «Despertar de sentimientos felices al encontrarse en el campo».
- Escenas junto al arroyo.
- Alegres juegos de los aldeanos.
- La tormenta.
- Canción de los pastores o alegría y acción de gracias después de la tempestad.
- Sinfonía n.º 7: Llamada por Wagner “la apoteosis de la danza”.
- Sinfonía n.º 8: La más animada y reducida de todas.
- Sinfonía n.º 9: Revoluciona el género al integrar el coro en su final para cantar la «Oda a la Alegría», promoviendo la fraternidad universal y la fe. Destaca por su innovadora transición instrumental al coro, la ampliación de la estructura sinfónica (sustituyendo el minué por el scherzo) y una rica instrumentación expresiva.
Oberturas y Música Incidental
Sus oberturas (Coriolano, Egmont, Leonora) exploran temas heroicos y de libertad, sentando las bases del poema sinfónico romántico con una narrativa emocional y estructurada. En 1809, Beethoven compuso la música incidental para el drama Egmont de Goethe, sintiéndose profundamente identificado con la temática heroica y la lucha contra la opresión. La obra narra la resistencia del Conde Egmont contra el régimen español en los Países Bajos. La obertura musicaliza este conflicto con una introducción lenta y opresiva, marcada por el ritmo de la zarabanda que representa la tiranía. La coda transita de la tragedia a un triunfo brillante, conocido como la «Sinfonía de la Victoria».
Música de Cámara
Beethoven revolucionó la música de cámara con sus 16 cuartetos de cuerda y la Gran Fuga, obras que muestran su evolución artística y que se consideran el ciclo más trascendente de la historia. Sus últimas creaciones trascendieron el Romanticismo, influyendo notablemente en compositores del siglo XX. Además de los cuartetos, su producción camerística incluye tríos (de cuerdas, piano y vientos) y 10 sonatas para violín y piano.
Fidelio: La Única Ópera de Beethoven
La única ópera que compuso Ludwig van Beethoven fue Fidelio, un singspiel que comenzó a escribir en 1803 bajo el título de Leonora y que revisó profundamente hasta su versión definitiva de 1814. La obra narra la historia de una esposa valiente que, disfrazada de hombre con el nombre de Fidelio, logra infiltrarse en una prisión para rescatar a su marido, injustamente condenado, convirtiéndose así en una exaltación del amor conyugal, la fidelidad y la libertad.
En un principio, su estreno fue recibido con frialdad y supuso un fracaso, lo que llevó al compositor a modificar la partitura, cambiar las oberturas —llegó a escribir cuatro— y reformar la estructura de la ópera hasta conseguir una versión más sólida. Finalmente, cuando se reestrenó en 1814, obtuvo un notable éxito. Aunque la historia se basa en un hecho real ocurrido durante el periodo del Terror posterior a la Revolución Francesa, Beethoven decidió situar la acción en España para evitar que las culpas recayeran directamente sobre los jacobinos, ya que simpatizaba con los ideales revolucionarios de libertad pero no con sus métodos violentos.

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