19 May

La Teoría de la Periodización Archivística de Robert Henri Bautier

La teoría de la periodización archivística de Robert Henri Bautier, formulada en 1968, divide la historia de los archivos siguiendo las edades clásicas y constituye una de las propuestas más aceptadas dentro de la archivística. Según Bautier, la evolución se estructura de la siguiente manera:

  • Antigüedad: Predominan los archivos de palacio, vinculados a palacios y templos como centros de poder político y religioso.
  • Edad Media: Surge la época de los cartularios o “tesoros de cartas”, donde los archivos se caracterizan por custodiar documentos fundamentales para garantizar derechos, privilegios y propiedades.
  • Edad Moderna: Los archivos pasan a concebirse como “arsenal de autoridad”; además de servir para comprobar derechos, adquieren una importante función administrativa y jurídica al servicio del poder, convirtiéndose en auténticos archivos de Estado.
  • Edad Contemporánea: Los archivos se transforman en “laboratorios de la historia”, pues pierden gran parte de su vigencia jurídica inmediata y pasan a ser fuentes esenciales para la investigación histórica y el conocimiento del pasado.

El Archivo de la Corona de Aragón: Pionero en Europa

El Archivo de la Corona de Aragón surgió en la Alta Edad Media y está considerado uno de los primeros archivos de Estado de Europa. Su antecedente más importante fue el Liber feudorum maior de 1192, cuando Alfonso II ordenó recopilar en un volumen los documentos de los reyes y condes antepasados “para utilidad de los derechos de los súbditos y para perpetua memoria de los acontecimientos”.

Innovaciones y consolidación

Posteriormente, Jaime I el Conquistador (1213-1276) impulsó una importante innovación archivística al ordenar la conservación de los registros reales y establecer, desde 1252, el registro regular de la documentación. Durante su reinado, existían varios depósitos documentales repartidos en lugares como el monasterio de Sigena, la casa de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en Barcelona, el palacio real, la casa del Temple de Zaragoza o el palacio episcopal de Valencia.

Más adelante, Jaime II de Aragón (1291-1327) creó oficialmente en 1318 el Archivo de la Corona de Aragón, estableciendo su sede en el Palacio Real de Barcelona. Esta organización fue perfeccionada por Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387), quien en 1384 otorgó al archivo las primeras ordenanzas archivísticas conocidas en España, regulando:

  • El funcionamiento y organización para la conservación del patrimonio real.
  • El perfil del archivero como oficial de la cancillería.
  • Sistemas de transferencia, ordenación, indización y expedición de copias.

El Reinado de Isabel II y la Profesionalización Archivística

El reinado de Isabel II fue fundamental para el desarrollo de la archivística en España, impulsando reformas clave:

  • 1850: Bravo Murillo, ministro de Hacienda, integró cerca de 3000 archivos procedentes de monasterios afectados por la desamortización de Mendizábal en la Real Academia de la Historia.
  • 1858: Mediante el Real Decreto de 17 de julio, se creó el Archivo Central de Alcalá de Henares y el Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios, integrado por eruditos, historiadores y paleógrafos.

En el preámbulo de dicho decreto se destacaba que: “sin documentos que comprueben la historia, sin tesoros científicos y literarios no hay gloria para una nación”. Este archivo, instalado en el palacio arzobispal, asumió la documentación de las órdenes militares y consejos suprimidos, actuando como Archivo General del Reino para solucionar el colapso del Archivo de Simancas.

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