19 Mar
La Evolución Histórica de la Paideia Griega
Paideia Arcaica: Cimientos de la Tradición Pedagógica
Puede decirse que la Paideia Arcaica constituye el primer periodo en el que se inicia el concepto de paideia. Esta etapa comienza aproximadamente en el tercer milenio a. C. con la llamada cultura cretense o minoica, y se extiende desde la isla de Creta hasta el Peloponeso. Dos ciudades importantes de este periodo fueron Cnosos y Micenas.
A partir del siglo XVI, esta cultura fue sometida a distintas invasiones (arios, dorios, aqueos, etc.), lo que la dejó históricamente somnolienta. No obstante, las figuras literarias revitalizarán los valores de la cultura arcaica, asentando con sus escritos las claves de la educación griega.
La Influencia de Homero y Hesíodo
La paideia de Homero representa la base fundamental de la tradición pedagógica griega. Su enfoque educativo estaba conformado por un areté heroico y caballeresco, resumido en la idea: “Has sido educado para pronunciar discursos y para realizar hazañas”.
- Educación de Aquiles: Constaba de dos partes fundamentales:
- Educación Física: Utilizada para ejercitar al joven con el manejo de las armas, el arco y la flecha.
- Formación Cultural: Cultivo del canto, la danza y el manejo de la lira y otros instrumentos musicales.
Todo ello se mezclaba con una dimensión ética basada en la emulación y el espíritu competitivo.
Frente a este ideal de lucha y competición, estaba el otro gran ideal de la pedagogía arcaica: la areté heroica del trabajo, diseñada por Hesíodo en su obra Los trabajos y los días. Hesíodo es el cantor de la laboriosidad, de la sabiduría sencilla y práctica, de la concreción y del realismo, propios de una vida corriente y esforzada.
Paideia Espartana: El Ideal de Ciudadanía Militarizada
A partir del siglo VIII y, sobre todo, en el decurso del siglo VII, la paideia arcaica de Homero y Hesíodo se vio enriquecida con el ideal de la ciudadanía representado por las polis de Esparta y Atenas. Grecia se hallaba dividida en diversos Estados-Ciudades, siendo las más conocidas las antagónicas Esparta y Atenas.
Pasada la época heroica, los Estados-Ciudades griegos entraron en conflicto, logrando un gran desarrollo y afirmación. Surge entonces un nuevo tipo de vida, cultura y educación representada en la idea de politeia o ciudadanía. Esta categoría convierte a la ciudad en el todo, en la vida misma, el hogar donde tiene lugar la paideia y la socialización. Para el griego libre, la ciudad y las leyes son sagradas.
Características de la Educación en Esparta
En el caso de Esparta, se trata de un ideal de ciudadanía militarizado. En los siglos VIII y VII a. C., esta polis, situada en la parte meridional del Peloponeso, alcanzó un elevado grado de cultura. Sin embargo, debido a sus conquistas políticas y la necesidad de mantener sumisos a los pueblos conquistados, los ciudadanos libres tuvieron que convertirse en soldados.
Esto hizo que el ideal del guerrero individual homérico se sustituyera por el ideal colectivo del Estado, al que todo debía subordinarse. Sus ciudadanos estaban sometidos incondicionalmente a sus autoridades; no podían tener relación con el exterior y estaban al servicio del Estado. Los espartanos o eupátridas vivían en campamento permanente, cuidando de los periecos (hombres libres dedicados a la agricultura).
En la educación espartana, el ideal homérico de la areté heroica individual fue transformado en el heroísmo del amor a la patria, un amor controlado y dirigido por el Estado. A partir de los 7 años, la crianza era delegada en el Estado, hasta los 20 años. Aparte de la enseñanza militar, también había formación deportiva y musical.
Paideia Ateniense: El Ciudadano Autónomo y Culto
En oposición al ideal de ciudadano socializado y militarizado, aparece el ciudadano autónomo, culto y demócrata de Atenas. Esta polis, situada en el Ática griega y habitada por los jonios, pasó por las mismas fases de desarrollo que Esparta, pero mientras esta quedó detenida en la fase guerrera y autoritaria, Atenas llegó a un estado superior: el de la vida política democrática avalada por la filosofía y el cultivo del espíritu.
Períodos de la Paideia Ateniense
Pueden distinguirse tres períodos:
- Siglos VIII-VI: Se reproducen los valores del héroe y caballero propios de la paideia arcaica de Homero y Hesíodo.
- Siglos VI-V: Marcado por triunfos militares sobre los persas, las reformas legislativas de Solón y Clístenes, y la irradiación política y cultural de Pericles. Fue un periodo intenso de cambios donde la paz y la hegemonía militar permitieron dejar el ideal guerrero en segundo plano para pasar al ideal político avalado por la cultura, la ciencia y el espíritu.
- Siglo IV: Se inicia el declive del imperio ático. Esparta, con ayuda persa, arrebata la hegemonía militar en la Guerra del Peloponeso. Es el momento en que Sócrates es condenado a muerte. Finalmente, los atenienses son dominados por los macedonios tras la batalla de Queronea. Políticamente, esto marca el fin de la polis y sus libertades; culturalmente, finaliza la época clásica e inicia la helenística.
El Concepto de Nomos en Atenas
La principal preocupación de la paideia ateniense fue enseñar a los ciudadanos la politeia o educación ciudadana, una empresa que exigía aceptar y respetar las leyes o nomoi de la polis.
Para los atenienses, las leyes no eran un concepto sociológico o puramente legal; eran un principio teórico y natural de profunda significación. De aquí emana el nomos: un imperativo captado por el logos e impuesto por los dioses para la excelencia del individuo y de la ciudad. El nomos es la razón común, no emana del deseo individual o colectivo, refleja lo propio del ser y es la plasmación política del bien. Este proceso debe ser inspirado y coordinado por el Estado.
El reto era no ignorar el bien común superior, pero tampoco excluir o anular lo particular o privado, pues, como señaló Aristóteles, la singularidad que toda educación política conlleva exige el concierto de lo particular o privado para hacer efectivo el bien común superior. Hay que respetar las leyes individuales.
Pilares de la Paideia Ática
Existían tres pilares o fuerzas esenciales:
- La Eunomía: Los ciudadanos deben ser capaces de idear buenas leyes.
- La Isonomía: La fuerza por la cual los ciudadanos se sometían libremente a leyes idénticas para todos.
- La Eukosomía: El buen orden que se hacía patente en todas las cosas.
Lo esencial de la paideia ática fue la formación moral y espiritual con vistas a la mejora de uno mismo y al servicio de la polis.
Paideia Helenística: Universalización y Especialización Cultural
La última etapa de la educación griega comienza con la formación del imperio de Alejandro Magno en el siglo IV a.C. En ella, la cultura helénica se universaliza y se convierte en helenística. “Helenizar” es hablar griego o volver algo griego; el “helenismo” es la imitación de las costumbres y la cultura griega.
Este proceso indica que la cultura griega desborda su ámbito geográfico y los límites de la polis, civilizando el mundo de Oriente y, posteriormente, el romano. La cultura helenística se hizo urbana y cosmopolita. Su ámbito natural ya no era lo local, sino las grandes urbes del Mediterráneo oriental, donde florecía el comercio y confluían gentes y culturas diversas.
Características de la Cultura Helenística
- Es una cultura sincrética: predomina el elemento griego, pero con influencias romanas y orientales.
- La cultura se transforma: tiende a la especialización, a la aplicación y divulgación.
- Los artistas, pensadores y científicos se dedican a reproducir los moldes, a desarrollar las implicaciones técnicas y a difundir las doctrinas filosóficas.
- Son típicos del helenismo los manuales escolares, que sistematizan el contenido de los procedimientos de una determinada rama del saber.
- Aparece el concepto de “Erudito”: especialista en una ciencia particular que ignora a las demás.

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