25 May

David. Miguel ÁNGEL.

I.DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS

Escultura exenta de bulto redondo, cuerpo entero y de pie, tallada en mármol mediante cincel. Representa una figura masculina en la plenitud de la juventud, desnuda, de pie, y de cuerpo entero: un joven que estudia a su rival, en actitud de alerta, preparando sus fuerzas para atacar y sujetando nerviosamente con la mano izquierda una honda, arma que permite identificar al joven como al personaje bíblico David, preparándose para luchar contra Goliat.

Destaca el acabado liso y pulido del mármol, materia dura de la que sin embargo se obtienen auténticas CALIDADES TÁCTILES: delicadísimo modelado en el que músculos y venas se transparentan bajo la piel real, de vida palpitante y bullente (detalle de la mano apoyada en el muslo). Sorprende la preocupación por las formas anatómico- musculares, cuidadosamente estudiadas, creando volúMenes que responden a superficies curvas y suaves.

En relación con el espacio circundante las formas son abiertas (los miembros se separan), pero no centrífugas, sino centrípetas: de miembros que contienen en torno al tronco toda la tensión dinámica de un cuerpo vigoroso (TERRIILITÁ). Se aprecia la tendencia a contrapesar el cuerpo poniendo en movimiento las 4 extremidades: una pierna tirante apoya el peso del cuerpo, mientras la otra se aleja; una mano caída sujeta la piedra, mientas la otra sostiene la honda con el codo doblado en escorzo, la cabeza se gira…, ningún miembro se encuentra relajado o distendido; aunque se advierte una mayor tensión en la zona izquierda (mano con la honda, cabeza vuelta).

Compositivamente, aunque la figura tiende a desarrollar una visión frontal, rompe con cualquier sensación simétrica y equilibradora debido a la tensión. El movimiento contenido y centrípeto es evidente en las manos: se trata de un movimiento instantáneo, previo a la acción, que se percibe también en la expresión del rostro, la tensión de la mirada nos sugiere que el personaje está alerta, a la expectativa del combate.

La perfección anatómica retrata un ideal de cuerpo humano:
De belleza y fuerza casi sobrehumanas. Sin embargo, presenta alguna desproporción: excesivo desarrollo de la cabeza, manos y pies, y un notable alargamiento de los brazos, que dan mayor fuerza expresiva a la obra, produciendo en el espectador sensación de vida interior, de figura que respira.

II. CLASIFICACIÓN

ESCULTURA RENACENTISTA ITALIANA del CINQUECENTO. David. Miguel Ángel Buonarroti. S. XVI (1501-1504).  Museo de la Academia de Florencia. 4,30 mts.

 III. RELACIONES ESTiLÍSTICAS

Miguel Ángel concluye la escultura en 1504, cuando contaba 29 años de edad. Unos años antes había ya realizado la Piedad del Vaticano, en la que los rasgos de la terribilitá no son aún perceptibles. En este sentido, el David precede a la realización de las obras de la tumba del
Papa Julio II y, de manera especial, a la escultura de Moisés, en la que tales rasgos son aún más destacados. Miguel Ángel lo diseñó para que fuese admirado desde cualquier punto de su perímetro, de forma diametralmente opuesta a la manera medieval que diseñaba las esculturas para ser vistas exclusivamente desde el frente.

Representa a gran tamaño a este rey bíblico, al estilo clásico: completamente desnudo y como atleta en la plenitud de su vida. Las INFLUENCIAS CLÁSICAS GRIEGAS se advierten en toda la concepción de la obra: preocupación por la perfección anatómica, movimiento instantáneo… Recordando compositivamente al Doríforo de Policleto.

Hasta el momento las otras imágenes que se podían ver semejantes, en cuanto al desnudo, eran las hechas por Donatello o por Verrochio, pero estos retrataron a David en el instante después de haber vencido al gigante. Miguel Ángel decide representarle con la honda sobre el hombro izquierdo, mientras la otra mano desaparece por la espalda en busca del otro extremo del arma, tensando así todo el cuerpo, expectante ante el próximo acontecimiento.

Sin embargo constituye un alarde de posibilidades técnicas por su tamaño colosal (4,30 m) y por estar esculpida la obra en un bloque único de mármol de Carrara. Las proporciones del David no corresponden exactamente a las de la figura humana: su cabeza, manos y torso son más grandes de lo estipulado según las proporciones clásicas. Esta desproporción puede deberse a la forma estrecha y alargada del bloque, que además había sido desbastado por otro escultor o, como mantienen otros autores puede ser

intencionada, de modo que el artista antepone la forma expresiva a la forma correcta: las manos son excesivamente grandes pero terriblemente poderosas, igual que su mirada, en la que se aprecia ya la TERRIBILITÁ miguelangelesca (expresión de orgullo, fuerza y apasionada vida interior). La obra se convierte en un modelo y mito de perfección y belleza del cuerpo humano en sí mismo, representando los ideales renacentistas de belleza masculina.

IV. ENTORNO SOCIO-CULTURAL

El David fue encargado a Miguel Ángel por los canónigos de la catedral de Florencia, pero, una vez concluido y a la vista del resultado, el gremio de mercaderes de lana de la ciudad decidíó adquirirla para situarla frente al Palacio de la Señoría, sede del gobierno de la ciudad. Esta representación tenía para los florentinos un amplio sentido político, pues representaba la idea de la libertad del pueblo, de la libertad de la república frente al control de los Médicis.

El Cinquecento se ubica en la ciudad de Roma donde todo el arte es religioso bajo el mecenazgo de los Papas (Julio II, León X y Clemente VII). El Renacimiento de los patrones y modelos (arquitectura, pintura, escultura…) no es un hecho aislado y desligado más bien que forma parte de los cambios políticos (Monarquía Autoritaria y Estado Moderno), baratos (comienza el Capitalismo), sociales y urbanos (afianzamiento de la burguésía). Se consagra al hombre y la naturaleza (sobre todo en la pintura) combinándolos de forma real y dando volumen (buena anatomía a los cuerpos humanos).

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