19 Oct

  • Por Javier
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Los Reyes Católicos: unión dinástica e instituciones de gobierno. La Guerra de Granada

Unión dinástica

  • Matrimonio e integración (1469): Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón consagraron una unión personal y dinástica formalizada en la Concordia de Segovia (1475). No supuso una unión institucional unificada, ya que cada reino mantuvo sus propias leyes, fueros, instituciones, sistemas monetarios y aduanas fronterizas.

Instituciones de gobierno (monarquía autoritaria)

  • Sometimiento nobiliario y fortalecimiento regio: centralización del poder de la Corona, consolidada en textos como las Leyes de Toro (1505).
  • Corona de Castilla: creación de la Santa Hermandad para la vigilancia del orden público rural; profesionalización y burocratización del Consejo Real; constitución de un ejército permanente bajo el mando de Gonzalo Fernández de Córdoba (el Gran Capitán); control del ámbito municipal mediante la figura de los corregidores; administración judicial a través de Chancillerías y Audiencias; e instauración del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición (1478) como instrumento de control ideológico y unificación religiosa.
  • Corona de Aragón: pervivencia del modelo tradicional pactista; creación del Consejo de Aragón, implantación de la Inquisición e institución de la figura del virrey como representante real en los distintos territorios.

La Guerra de Granada (1482-1492)

  • Objetivo: culminar el proceso de Reconquista e integrar el último reducto musulmán para lograr la unificación territorial de la península ibérica.
  • Estrategia militar: concepción bélica moderna con empleo sistemático de artillería pesada, asedios continuados (base de operaciones en el campamento de Santa Fe), explotación de las guerras civiles internas entre Boabdil y su clan dinástico, y una intensa labor diplomática.
  • Desenlace del conflicto: firma de las Capitulaciones de Granada y entrega solemne de la ciudad el 2 de enero de 1492, poniendo término a casi ocho siglos de presencia islámica en la península.

Exploración y conquista de América: incorporación del Nuevo Mundo a la Monarquía Hispánica (siglo XVI)

Descubrimiento y diplomacia (1492-1494)

  • 1492: expedición de Cristóbal Colón al servicio de Castilla que arriba a tierras antillanas en su intento de alcanzar las Indias Orientales por la ruta occidental.
  • Tratado de Tordesillas (1494): delimitación de las áreas de influencia y expansión marítima en el océano Atlántico entre Castilla y Portugal mediante un meridiano divisorio, tras la promulgación previa de las Bulas Alejandrinas.

Conquista y exploración durante el siglo XVI

  • Grandes campañas de conquista: Hernán Cortés somete al Imperio mexica o azteca (1519-1521) y Francisco Pizarro doblega al Imperio inca (1531-1533), incorporando inmensos territorios continentales.
  • Circunnavegación del globo: expedición iniciada por Fernando de Magallanes y culminada por Juan Sebastián Elcano (1519-1522), completando la primera vuelta al mundo.

Incorporación y organización institucional

  • Organismos en la península: establecimiento de la Casa de la Contratación en Sevilla (gestión del monopolio aduanero y de navegación) y del Consejo de Indias (máximo órgano consultivo, legislativo y judicial para los asuntos de ultramar).
  • Administración en América: estructuración territorial inicial en dos grandes demarcaciones: el Virreinato de Nueva España y el Virreinato del Perú, gobernados por virreyes junto a Reales Audiencias, gobernaciones territoriales y cabildos municipales.

Explotación económica y debate sobre la condición indígena

  • Sistemas de trabajo forzoso: la encomienda (asignación de mano de obra indígena en labores agropecuarias) y la mita (turno obligatorio para la extracción minera intensiva de plata, destacando los yacimientos de Potosí y Zacatecas).
  • Defensa de los indígenas: las denuncias de abusos formuladas por religiosos como fray Bartolomé de las Casas suscitaron la promulgación de las Leyes Nuevas (1542), orientadas a eliminar el carácter hereditario de las encomiendas y proteger jurídicamente a la población autóctona.

Los Austrias del siglo XVI: política interior y exterior

Carlos I (1516-1556): la concepción de la Universitas Christiana

  • Política interior: malestar inicial generalizado debido a su corte flamenca y los costes de su elección imperial. Desembocó en la revuelta de las Comunidades de Castilla (derrotadas en Villalar, 1521) y en el conflicto social antiseñorial de las Germanías en Valencia y Mallorca.
  • Política exterior: defensa armada de la hegemonía dinástica y de la unidad católica continental. Guerras intermitentes contra Francia por la supremacía en Italia (batalla de Pavía, 1525), contención del empuje del Imperio otomano en el Mediterráneo y enfrentamiento con los príncipes protestantes en el Sacro Imperio Romano Germánico, resuelto provisionalmente con la Paz de Augsburgo (1555).

Felipe II (1556-1598): la Monarquía Hispánica y la Contrarreforma

  • Política interior: establecimiento permanente de la capitalidad en Madrid (1561) e intensificación del centralismo administrativo. Afrontó la rebelión de las Alpujarras de los moriscos granadinos (1568-1571) y las Alteraciones de Aragón (1591), ligadas a la defensa foral aragonesa y al proceso contra Antonio Pérez.
  • Política exterior: anexión y unión dinástica con el Reino de Portugal (1580); contención naval de la amenaza otomana en la batalla de Lepanto (1571); estallido de la prolongada insurrección en Flandes (Guerra de los Ochenta Años) y guerra directa con Inglaterra, saldada con el desastre de la Gran Armada o «Armada Invencible» (1588).

Los Austrias del siglo XVII: política interior y exterior

El gobierno de los validos

Durante la centuria del declive imperial se generalizó el fenómeno del valimiento: la delegación sistemática de las tareas de gobernanza en favoritos reales de la alta nobleza, entre los que destacaron el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares.

Felipe III (1598-1621)

Etapa dominada por la influencia del duque de Lerma y, posteriormente, del duque de Uceda.

  • Política interior: decreto de expulsión de los moriscos (1609), con repercusiones demográficas y agrícolas especialmente graves en Valencia y Aragón.
  • Política exterior: etapa de distensión internacional conocida como la Pax Hispanica, rubricada con el tratado de paz con Inglaterra (Tratado de Londres, 1604) y la Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas holandesas (1609).

Felipe IV (1621-1665)

Gobierno tutelado por el conde-duque de Olivares y, tras su caída, por don Luis de Haro.

  • Política interior: ambicioso proyecto homogeneizador de Olivares resumido en la Unión de Armas, cuyo intento de repartir las cargas militares motivó la gravísima Crisis de 1640, caracterizada por la sublevación de Cataluña (Guerra dels Segadors) y la definitiva secesión de Portugal (1640).
  • Política exterior: reactivación bélica generalizada en la guerra de Flandes y la Guerra de los Treinta Años. La pérdida de la hegemonía continental quedó sellada en la Paz de Westfalia (1648, con el reconocimiento de la independencia de Holanda) y el Tratado de los Pirineos con Francia (1659), que obligó a ceder el Rosellón y parte de la Cerdaña.

Carlos II (1665-1700)

Periodo condicionado por la minoría de edad y la debilidad del monarca, con validos y ministros como el padre Everardo Nithard, Fernando de Valenzuela, don Juan José de Austria, el duque de Medinaceli, el conde de Oropesa y el cardenal Portocarrero.

  • Evolución política: parálisis institucional y repliegue militar frente a las agresiones expansionistas de la Francia gobernada por Luis XIV.
  • Desenlace dinástico: la defunción del soberano sin descendientes directos desencadenó la Guerra de Sucesión Española (1701-1715) y la entronización de la Casa de Borbón en España.

Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI y XVII

Economía y demografía

  • Siglo XVI (expansión): incremento poblacional continuado, roturación de nuevas tierras de labor y pujanza del eje comercial sevillano; no obstante, el influjo masivo de metales preciosos americanos derivó en una galopante inflación conocida como la «revolución de los precios».
  • Siglo XVII (recesión): profunda depresión económica, bancarrotas sucesivas de la Hacienda Real y contracción demográfica atribuible a epidemias de peste, hambrunas, guerras endémicas y la expulsión de la minoría morisca.

Estructura social y mentalidades

  • División estamental: sociedad fuertemente polarizada y jerarquizada. Los estamentos privilegiados (nobleza y clero) mantenían la propiedad de la tierra y la exención tributaria, mientras el estado llano soportaba íntegramente las cargas impositivas.
  • Mentalidad colectiva: estigmatización de las actividades manuales e industriales, predominio de ideales rentistas, obsesión social por la honra y los estatutos de «limpieza de sangre», en coexistencia con una proliferación del pauperismo urbano retratado en la figura del pícaro.

Cultura y manifestaciones artísticas

  • Siglo XVI: asimilación del Humanismo renacentista y pronta influencia de la ortodoxia contrarreformista. Sobresalen la literatura ascética y mística (santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz) y la pintura manierista de El Greco.
  • Siglo XVII (Siglo de Oro y Barroco): extraordinaria eclosión creativa y artística en pleno contexto de crisis socioeconómica:
    • Literatura: Miguel de Cervantes (Don Quijote de la Mancha), la renovación dramática de Lope de Vega y Calderón de la Barca, y el choque poético entre Francisco de Quevedo (conceptismo) y Luis de Góngora (culteranismo).
    • Bellas artes: pintura cumbre con Diego Velázquez, Bartolomé Esteban Murillo y Francisco de Zurbarán, junto al esplendor de la imaginería religiosa polícroma en escultura (Gregorio Fernández, Martínez Montañés).

La Guerra de Sucesión, la Paz de Utrecht y los Pactos de Familia

La Guerra de Sucesión Española (1701-1715)

  • Causa y bandos: testamento de Carlos II a favor de Felipe de Anjou (nieto de Luis XIV) frente a los derechos dinásticos del archiduque Carlos de Habsburgo.
  • Doble dimensión: constituyó a la vez una guerra europea (alianza borbónica franco-española contra la Gran Alianza de La Haya liderada por Gran Bretaña, Holanda y el Imperio austriaco) y una contienda civil (la mayor parte de Castilla respaldó al Borbón, mientras la Corona de Aragón se inclinó por el archiduque en salvaguarda de sus fueros).
  • Resolución: consolidación militar borbónica en España (victoria decisiva en la batalla de Almansa, 1707) y elección del archiduque como emperador del Sacro Imperio (1711), hecho que empujó a Inglaterra a forzar el cese de hostilidades para evitar una hegemonía austrohispánica.

Los Tratados de Utrecht y Rastatt (1713-1714)

  • Reconocimiento: Felipe V es ratificado como monarca de España previa renuncia formal a los derechos sucesorios al trono francés.
  • Desmembramiento territorial: la Monarquía Hispánica pierde todas sus posesiones en Europa: los Países Bajos y los dominios italianos (Milanesado, Nápoles y Cerdeña) pasan a Austria, mientras Sicilia recae temporalmente en Saboya. Gran Bretaña obtiene enclaves estratégicos: Gibraltar y Menorca.
  • Privilegios comerciales: Gran Bretaña consolida ventajas navales en América mediante la obtención del Asiento de Negros (monopolio de trata esclava) y el Navío de Permiso, relegando a España al rango de potencia de segundo orden.

Los Pactos de Familia (siglo XVIII)

  • Finalidad: acuerdos de asistencia mutua, defensiva y ofensiva, entre las ramas borbónicas de Francia y España frente al pujante expansionismo comercial y marítimo británico.
  • Primer y Segundo Pacto (1733, 1743): acordados durante el reinado de Felipe V; posibilitaron la recuperación de antiguos feudos italianos para la progenie real (Nápoles y Sicilia para el futuro Carlos III; Parma, Plasencia y Guastalla para el infante don Felipe).
  • Tercer Pacto (1761): concertado por Carlos III; implicó la intervención española en la Guerra de los Siete Años y en la subsiguiente Guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-1783).

La nueva monarquía borbónica: Decretos de Nueva Planta, modelo de Estado y reformas

Monarquía absoluta y centralismo

Instauración del absolutismo monárquico de derecho divino bajo el reinado de Felipe V, tomando como referencia el modelo centralizador, administrativo e institucional implantado por la dinastía borbónica en Francia.

Los Decretos de Nueva Planta (1707-1716)

  • Supresión foral: abolición íntegra de los fueros, regímenes de autogobierno, Cortes y diputaciones de los reinos de la Corona de Aragón (Valencia, Aragón, Cataluña y Mallorca) como represalia por su adhesión al pretendiente austríaco.
  • Unificación legal y lingüística: extensión coercitiva del ordenamiento jurídico castellano y fijación de la lengua castellana como vehículo obligatorio en la administración pública.
  • Excepciones forales: las Provincias Vascas y el Reino de Navarra conservaron intactos sus privilegios forales e instituciones privativas como recompensa a su fidelidad a Felipe V.

Modelo de Estado y alcance del reformismo

  • Administración central: pérdida sustantiva de competencias de los tradicionales Consejos (a excepción del Consejo de Castilla) y articulación ejecutiva en torno a las Secretarías de Estado y del Despacho (antecedente directo de los ministerios).
  • División territorial: estructuración provincial coordinada por capitanes generales (dotados de jefatura político-militar) e intendentes (encargados de la recaudación tributaria, la gestión financiera y el fomento de obras públicas).
  • Modernización fiscal: imposición de una contribución única y cuota fija sobre las rentas en la Corona de Aragón (el Catastro en Cataluña, el Equivalente en Valencia, la Única Contribución en Aragón y la Talla en Mallorca).
  • Política regalista: subordinación del clero a las directrices de la autoridad monárquica (defensa del derecho de patronato regio y ratificación del Concordato de 1753).

Las reformas borbónicas en los virreinatos americanos

Objetivos del reformismo indiano (siglo XVIII)

Recuperar el control administrativo directo de la metrópoli sobre las posesiones coloniales, optimizar la protección militar de las rutas atlánticas e incrementar sustancialmente el rendimiento fiscal frente a la constante presión del contrabando y de la armada de Gran Bretaña.

Medidas político-administrativas

  • Redistribución territorial: partición del Virreinato del Perú mediante la creación del Virreinato de Nueva Granada (1717/1739) y del Virreinato del Río de la Plata (1776) para facilitar la defensa y supervisión hacendística.
  • Implantación del régimen de intendencias: nombramiento de intendentes peninsulares para desplazar a las oligarquías criollas de los órganos de gobierno y erradicar la corrupción en corregimientos y audiencias.
  • Fortalecimiento de áreas fronterizas: erección de entidades con autonomía militar denominadas capitanías generales en puntos vulnerables a agresiones marítimas: Capitanía General de Cuba (1764), Capitanía General de Venezuela (1777) y Capitanía General de Chile (1778).

Reformas económicas y régimen comercial

  • Liberalización del tráfico marítimo: promulgación del Reglamento de Libre Comercio (1778), que extinguió el régimen de puerto único y habilitó el intercambio mercantil directo entre trece dársenas españolas (Sevilla, Cádiz, Barcelona, Santander, Gijón, La Coruña, Málaga, Almería, Cartagena, Alicante, Tortosa, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife) y los principales puertos hispanoamericanos.
  • Explotación hacendística: reorganización de monopolios estatales (estancos sobre el tabaco, el aguardiente y la pólvora) y fomento de la producción minera de plata.

Medidas religiosas y repercusión social

  • Expulsión de la Compañía de Jesús (1767): aplicación radical del principio regalista por Carlos III, motivando el extrañamiento de los jesuitas y la expropiación estatal de su patrimonio y de las reducciones misionales.
  • Frustración criolla: la postergación de las élites nacidas en América respecto a los altos cargos gubernamentales, judiciales y militares en favor de funcionarios peninsulares agravó el distanciamiento y sentó el germen ideológico de los procesos de emancipación del siglo XIX.

Sociedad, economía y cultura del siglo XVIII

Evolución demográfica y actividad económica

  • Crecimiento demográfico: incremento continuado de la población que generó una fuerte presión sobre los recursos agrarios.
  • Cuestión agraria: la agricultura pervivió lastrada por el régimen de vinculación de tierras comunales y amortizadas (bienes eclesiásticos de manos muertas y mayorazgos nobiliarios); esto impulsó diagnósticos ilustrados de fondo, como el Informe sobre la Ley Agraria de Gaspar Melchor de Jovellanos, y experiencias de colonización dirigida, como las Nuevas Poblaciones promovidas por Pablo de Olavide en Sierra Morena.
  • Fomento fabril y mercantil: creación de las Reales Fábricas, supresión del deshonor legal del trabajo manual (Real Cédula de 1783) y dinamización socioeconómica liderada por las Sociedades Económicas de Amigos del País.

Sociedad

  • Pervivencia estamental: la nobleza terrateniente y el clero continuaron monopolizando los mayores patrimonios y privilegios legales. Paralelamente, se consolidó una incipiente burguesía mercantil, con especial arraigo y vitalidad en ciudades portuarias como Barcelona y Cádiz.

Cultura e Ilustración

  • Pensamiento ilustrado: defensa del racionalismo crítico, el progreso material y la modernización educativa como motores de reforma social promovidos desde el poder monárquico (Despotismo Ilustrado), personificado en figuras como el padre Feijoo, Campomanes y Jovellanos.
  • Instituciones culturales y científicas: fundación de las Reales Academias (Lengua, Historia, Bellas Artes de San Fernando), expediciones botánicas y fomento de la prensa periódica de divulgación científica.
  • Corrientes artísticas: consolidación del estilo Neoclásico en arquitectura urbana (obras de Juan de Villanueva y Francesco Sabatini) y el magisterio universal de Francisco de Goya, cuya evolución pictórica enlaza el fin de siglo con los albores del arte contemporáneo.