02 Ene

Colección de Fábulas Clásicas: Sabiduría y Reflexión

A continuación, se presentan diversas fábulas con sus respectivas moralejas, corregidas y formateadas para una mejor lectura y comprensión.

1. Los Pescadores

Unos pescadores que salieron de pesca, después de haber sufrido mucho tiempo sin coger nada, estaban muy tristes y se disponían a marcharse. Seguidamente, un atún, perseguido por peces muy grandes, saltó a su barca. Habiéndolo cogido, se marcharon con placer. / Moraleja (L.F.M.): Muchas veces las cosas que no proporciona el saber, las da la suerte.

5. El Asesino

Uno, habiendo matado a un hombre, era perseguido por sus parientes. Habiendo llegado al río Nilo, tras salir a su encuentro un lobo, asustado, subió a un árbol que estaba colocado junto al río y allí se ocultó. Habiendo mirado allí una serpiente que subió hacia él, él mismo se lanzó al río. En este, tras alcanzarlo un cocodrilo, lo devoró. / Moraleja (L.F.M.): Para los malditos de los hombres, ni el elemento de la tierra, ni el del aire, ni el del agua son seguros.

8. Los Bueyes y el Eje

Unos bueyes tiraban del carro, y el eje chirriaba. Volviéndose, decían así al eje: “¡Eh, tú! ¿Llevando nosotros todo el peso, tú has gritado?”. Así también algunos de los hombres, mientras otros trabajan, ellos fingen trabajar.

9. La Comadreja y la Lima

Una comadreja, tras llegar al taller de un herrero, lamía una lima que allí estaba colocada. Sucedió que, rozando la lengua, le producía mucha sangre. Ella se alegraba, suponiendo que estaba quitando algo de hierro, hasta que perdió la lengua completamente. / Moraleja (L.F.): Se refiere a aquellos que se dañan a sí mismos con su amor por las disputas.

10. El Anciano y la Muerte

Una vez, un anciano, tras cortar madera y cargándola, recorría mucho camino. Habiéndose desprendido de la carga por la fatiga del camino, invocó a la Muerte. Tras aparecer la Muerte y preguntarle por qué causa la llamaba, el anciano dijo: “Para que me ayudes a llevar la carga”. / Moraleja (L.F.M.): Todo hombre ama la vida, aunque sea muy desgraciado.

11. El Labrador y la Serpiente

Un labrador, en la estación de invierno, tras encontrar una serpiente que estaba helada por el frío, se compadeció de ella y la colocó debajo de su pecho. Aquella, tras calentarse y recobrar su propia naturaleza, mordió al bienhechor y lo mató. Este, muriéndose, dijo: “Sufro cosas justas tras compadecerme de un malvado”. / Moraleja (L.F.M.): Las naturalezas malvadas son inmutables, aunque sean tratadas con la mayor humanidad.

12. El Labrador y sus Hijos

Un hombre labrador que iba a morir, queriendo que sus hijos conocieran el cultivo de la tierra, tras volver a llamarlos, dijo: “Hijitos, en una de mis viñas está guardado un tesoro”. Ellos, después de su muerte, tras coger la azada y la azada de dos dientes, cavaron toda su tierra. Y no encontraron el tesoro, pero la viña les dio una cosecha mucho mayor. / Moraleja (L.F.M.): El esfuerzo es el tesoro para los hombres.

13. La Encina y la Caña

Una encina y una caña disputaban sobre la fuerza. Habiendo llegado un viento fuerte, la caña, siendo agitada e inclinándose ante los soplos de este, evitó ser arrancada de raíz; pero la encina, habiéndose opuesto completamente, fue arrancada de raíz. / Moraleja (L.F.M.): No es necesario discutir u oponerse a los más fuertes.

15. Zeus y la Serpiente

Haciendo Zeus sus bodas, todos los animales llevaron regalos, cada uno según su propia fuerza. Una serpiente, deslizándose, tras coger una rosa, la subió en su boca. Tras ver esto, Zeus dijo: “Cojo los regalos de todos los otros, pero no cojo el de tu boca”. / Moraleja (L.F.M.): Los agradecimientos de los malvados son terribles.

17. El Sol y las Ranas

Las bodas del Sol se hacían en verano. Todos los animales se alegraban por esto; se regocijaban también las ranas. Uno de estas dijo: “Insensatos, ¿de qué os alegráis? Si el Sol, siendo uno, seca todo el pantano, si tras casarse engendrará un hijo semejante a él, ¿qué mal no sufriremos?”. / Moraleja (L.F.M.): Muchos de los que tienen la mente vacía se alegran por cosas que no les traen alegría.

18. El Cuervo Enfermo

Un cuervo que estaba enfermo dijo a su madre: “Mamá, pídele al dios y no te lamentes”. Y tomando ella la palabra: “Oh hijo, ¿quién de los dioses te compadecerá? ¿Pues de quién la carne no ha sido robada por ti?”. / Moraleja (L.F.M.): Los que tienen muchos enemigos en la vida no encontrarán ningún amigo en la necesidad.

22. El Lobo y el Cabritillo

Un cabritillo, estando colocado sobre alguna casa, una vez que vio un lobo presente, lo injuriaba y se burlaba de él. El lobo decía: “Tú no me injurias a mí, sino al lugar”. / Moraleja (L.F.M.): Muchas veces el lugar y la ocasión dan valor sobre el más fuerte.

23. La Mosca

Una mosca que había caído en una olla de carne, cuando estaba a punto de ahogarse por el caldo, decía para sí misma: “Pues yo, por lo menos, he comido, he bebido y me he bañado. Aunque muera, nada me importa”. / Moraleja (L.F.M.): Los hombres soportan la muerte fácilmente cuando sobrevienen sin padecimiento.

25. La Gallina que Ponía Huevos de Oro

Uno tenía una gallina que ponía huevos de oro. Y habiendo pensado que dentro de ella había un montón de oro, tras matarla descubrió que era igual que las demás gallinas. Este, tras esperar encontrar una enorme riqueza, incluso fue privado de aquella pequeña. / Moraleja (L.F.M.): Es necesario contentarse con las cosas presentes y huir de la insaciabilidad.

27. La Perdiz y el Cazador

Uno, tras cazar una perdiz, quería sacrificarla. Y ella rogaba ser dejada y prometía llevar muchas perdices al cazador. Y el cazador decía: “Por esto más yo te sacrificaré, porque quieres acechar a tus parientes”. / Moraleja (L.F.M.): Los que traicionan a los amigos ellos mismos caen en sus trampas.

28. El Toro y las Cabras Salvajes

Un toro que era perseguido por un león huyó hacia una cueva, en la que estaban unas cabras salvajes. Siendo golpeado y corneado por ellas, decía: “No me contengo temiéndoos a vosotras, sino al que está delante de la cueva”. Así muchos, por miedo a los más fuertes, incluso aguantan las agresiones de los inferiores.

29. El Pavo Real y el Grajo

Queriendo las aves nombrar un rey, un pavo real se juzgaba digno de elegirse a sí mismo por su belleza. Eligiendo todas las aves esto, un grajo tomando la palabra decía: “Pero si reinando tú, un águila intenta perseguirnos, ¿cómo nos ayudarás?”. / Moraleja (L.F.M.): Es necesario que los gobernantes sean escogidos no solo por su belleza, sino por su fuerza y su inteligencia.

30. La Cigarra y las Hormigas

En la estación de invierno, las hormigas secaban el grano mojado. Una cigarra que tenía hambre pedía comida a estas. Las hormigas le dijeron: “¿Por qué no recogías tú también la comida durante el verano?”. Esta decía: “No estaba desocupada, sino que cantaba melodiosamente”. Y estas, riéndose, decían: “Pues si en verano cantabas, baila en invierno”. / Moraleja (L.F.M.): No es necesario que nadie se descuide en todo asunto, para que no se aflija y corra peligro.

32. La Cerda y la Perra

Una cerda y una perra reían por su fecundidad. La perra decía que era la más fecunda de todos los animales terrestres, y la cerda, respondiendo a esta, le dice: “Pero cuando digas esto, debes saber que tú pareces cachorros ciegos de ti misma”. / Moraleja (L.F.M.): Se juzga no la rapidez, sino la perfección.

33. La Golondrina y la Corneja

Una golondrina y una corneja disputaban sobre la belleza. La corneja, tras responder, dijo a esta: “Pero tu belleza florece durante la estación primaveral; mi cuerpo resiste incluso en invierno”. / Moraleja (L.F.M.): La adoración del cuerpo es mejor que su apariencia.

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