16 Mar

1. El Honrado Concejo de la Mesta

El Honrado Concejo de la Mesta fue creado en 1273 por Alfonso X el Sabio, reuniendo a todos los pastores de León y Castilla en una asociación nacional y otorgándoles importantes privilegios, como derechos de paso y pastoreo.

Con anterioridad, los ganaderos ya se reunían en asambleas o consejos llamados “mestas” (la palabra mesta proviene de mixta, que significa mezclada) en diversas localidades dos o tres veces al año, con el fin de tratar los negocios relacionados con sus ganados y separar los animales sin dueño que se hubiesen mezclado.

Durante la Edad Media se añadieron nuevos privilegios, junto con una fiscalización especial para protegerla de los agricultores, lo que provocó muchos juicios hasta 1836, año en que se abolió.

Con su creación se intentaba evitar posibles conflictos entre agricultores y ganaderos, ya que estos últimos debían atravesar las tierras de los agricultores con sus rebaños dos veces al año, produciendo daños en los cultivos. Esto se solucionó construyendo unos itinerarios concretos: los de mayor anchura se llamaban cañadas, y las más importantes, cañadas reales.

Fue una organización muy poderosa debido a los privilegios que les concedían los reyes, ya que la lana —procedente de la oveja merina de gran calidad— era un importante producto de exportación de Castilla a Europa, por lo que se fomentó su producción en detrimento de la agricultura, lo que ocasionó deforestación.

2. Evolución política del Califato de Córdoba

Abderramán III, en el 929, aprovechó la debilidad de los abasíes para proclamarse califa e independizarse plenamente del califato de Bagdad; es decir, a la supremacía política y militar se le sumó ahora la religiosa.

Fortaleció el poder central, detuvo el avance cristiano y controló el norte de África, convirtiendo al califato cordobés en el Estado más poderoso de Occidente. Su hijo Alhakam II mantuvo el esplendor del califato, pero con su sucesor, Hixem II, el poder político lo concentró su primer ministro o hayib, Almanzor.

Almanzor (“El Victorioso”), por sus triunfos sobre los cristianos, realizó razzias contra los reinos cristianos del norte para evitar el desarrollo de su poderío militar y lograr botín de guerra (ej. Santiago de Compostela). A su muerte se inició un proceso de guerras civiles y descomposición hasta que los notables de Córdoba, en el 1031, abolieron el califato, que se fragmentó en pequeños reinos independientes (taifas), unos regidos por árabes, otros por bereberes y otros por musulmanes eslavos.

3. Causas de la invasión musulmana

La rápida conquista musulmana de la península fue consecuencia de la expansión árabe desde Oriente, ya que el Islam tenía un ímpetu expansivo y, entre los años 632 y 700, había conquistado un extenso territorio que comprendía desde el Magreb hasta el Imperio Persa.

Pero también se debió a la debilidad del reino visigodo, provocada por:

  • Disputas internas: Entre don Rodrigo y los hijos del anterior rey, Vitiza, por la sucesión al trono.
  • Crisis económica y social: Afectada por la pobreza y la tensión social entre la minoría latifundista y la mayoría de campesinos.
  • Pactos o capitulaciones: Acuerdos con parte de la nobleza visigoda, a la que se garantizó el mantenimiento de su religión y sus bienes a cambio del pago de tributos (ej. Tudmir en el sudeste).

El rey visigodo don Rodrigo intentó detenerlos, pero fue derrotado en la batalla de Guadalete (711) por un ejército de árabes y bereberes dirigido por Tariq.

4. Origen y expansión de Al-Ándalus

Tras el ascenso al trono visigodo del rey don Rodrigo, se produjeron graves disputas sucesorias con los hijos del anterior rey Vitiza, que favorecieron la llegada de los musulmanes como aliados de estos. Poco después, el gobernador del norte de África, Musa, atravesó el estrecho de Gibraltar con un nutrido ejército y, en pocos años, los musulmanes conquistaron buena parte del territorio peninsular, al que llamaron Al-Ándalus. En el año 719, solo quedaban fuera de su control las comarcas pirenaicas y la cornisa cantábrica.

En los años siguientes intentaron proseguir su expansión al norte de los Pirineos, pero fueron derrotados por los francos en Poitiers (732). Desde su invasión (711) hasta su salida (1492), fueron perdiendo territorios, pasando por las siguientes etapas:

  • Emirato dependiente (711-756)
  • Emirato independiente (756-929)
  • Califato de Córdoba (929-1031)
  • Reinos de Taifas e invasiones almorávides y almohades (1031-1238)
  • Reino Nazarí de Granada (1238-1492)

5. El concepto de Reconquista

Se denomina Reconquista al proceso histórico en que los reinos cristianos de la Península Ibérica buscaron el control del territorio bajo dominio musulmán. Este proceso tuvo lugar entre los años 722 (fecha probable de la rebelión de Pelayo en Covadonga) y 1492 (final del reino nazarí de Granada tras la toma de Granada por los Reyes Católicos).

La Reconquista constituyó, por parte de los distintos reinos y señoríos surgidos en el aislamiento del norte montañoso peninsular, un proceso restaurador y liberador, no solo del territorio, sino de la numerosa población cristiana hispano-visigoda (mozárabes) que permaneció durante siglos en el territorio ocupado. Resultaban ser los verdaderos herederos del reino visigodo.

En opinión del historiador Domínguez Ortiz, lo dilatado del proceso (8 siglos) frente a los 4 años de conquista se explica por la mayor solidaridad de los musulmanes a un lado y otro del estrecho, frente a la ayuda muy escasa que tuvo la España cristiana de más allá de los Pirineos. A partir de la fragmentación del Califato en Reinos de Taifas, el proceso se aceleró, con batallas tan importantes como Navas de Tolosa (1212).

6. El concepto de Repoblación

En paralelo al avance militar, se produjo un proceso de repoblación, que consistió en organizar el territorio conquistado, exigiendo la instalación de nueva población, la puesta en cultivo de la tierra y la organización político-administrativa.

Las modalidades de asentamiento variaron según el ritmo de ocupación:

  • Presura (Valle del Duero y Condados Catalanes): El rey da tierras deshabitadas a hombres libres que debían defenderse a sí mismos.
  • Repoblación concejil (Entre Valles del Duero y Tajo): Los concejos atraían población mediante privilegios en cartas pueblas o fueros.
  • Repoblación nobiliaria (Aragón): Nobles con grandes tierras trabajadas por mudéjares.
  • Órdenes militares (Entre Tajo y Guadiana): Repoblación gestionada por órdenes religiosas-militares.
  • Repartimientos (Valle del Guadalquivir): Los oficiales del rey recompensaban a los participantes en la conquista con tierras.

7. Legado cultural y económico de Al-Ándalus

Al-Ándalus experimentó un auténtico renacimiento cultural, propiciado por las aportaciones musulmanas y su convivencia con las culturas cristiana y judía:

  • Ciencias: Destacaron las matemáticas (álgebra), la medicina (Maimónides) y la filosofía (Averroes).
  • Literatura: Destacó la poesía de Ibn Hazm.
  • Arte: Fusión de elementos romanos y visigodos con formas islámicas (Mezquita de Córdoba, Medina Azahara, Alhambra).

En la economía, perfeccionaron las técnicas de regadío, introdujeron nuevos cultivos (arroz, naranja) y potenciaron la ganadería y la artesanía (textiles, orfebrería, cuero). El comercio exterior se desarrolló gracias a un sólido sistema monetario basado en el dinar de oro y el dírhem de plata.

8. La Escuela de Traductores de Toledo

Impulsada por Alfonso X el Sabio, la Escuela de Traductores de Toledo designa los procesos de traducción de textos clásicos greco-latinos que habían sido vertidos del árabe o del hebreo al latín, sirviéndose del romance castellano como lengua intermedia. La tolerancia de los reyes castellanos con musulmanes y judíos facilitó este comercio cultural que permitió el renacimiento filosófico, teológico y científico de todo el occidente cristiano.

9. Origen y funciones de las Cortes

Las Cortes eran las instituciones parlamentarias propias de los reinos cristianos medievales, donde participaban representantes de la nobleza, el clero y el pueblo llano (oligarquía urbana). Su origen se encuentra en la Curia Regia. Existía un pacto entre el Rey y los súbditos que limitaba el poder real (pactismo). Sus funciones principales eran fiscales (aprobar impuestos) y reconocer al nuevo monarca, aunque en la Corona de Aragón y Navarra lograron mayor poder legislativo.

Deja un comentario