20 Nov

  • Por Javier
  • En Historia
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El Desarrollo de la Guerra Civil Española

La Guerra Civil Española, el suceso más trágico del siglo XX en España, fue el resultado de una compleja combinación de factores: la difícil convivencia democrática, una economía arcaica y el fracaso de los sucesivos gobiernos. El conflicto se inició con una sublevación militar en julio de 1936, comenzando el 17 en Melilla y extendiéndose a la Península el 18. Esta sublevación, aunque inicialmente sofocada en Madrid y Barcelona gracias a la reacción del gobierno y la movilización popular, triunfó en las zonas rurales de España.

El país quedó dividido en dos bandos: el Bando Nacional (también conocido como los sublevados o azules), apoyado por carlistas, falangistas y las clases altas, que buscaba el fin de la República; y el Bando Republicano, que prevaleció en las zonas industriales.

La guerra se desarrolló en cuatro fases principales:

Julio-Noviembre de 1936

  • El objetivo principal de los sublevados fue la toma de Madrid.
  • Franco, desde el sur, logró cruzar el Estrecho y avanzó hacia Madrid, ocupando Toledo en septiembre.
  • En el norte, Mola tomó Irún y San Sebastián, cerrando la frontera con Francia, pero su avance hacia Madrid fue detenido.

Batallas en torno a Madrid y Ocupación del Norte

  • Se caracterizó por las batallas alrededor de Madrid (Jarama en febrero de 1937 y Guadalajara en marzo de 1937, con victoria republicana).
  • Ocupación del norte de España, de este a oeste, por su importancia industrial.
  • Los republicanos lanzaron ofensivas en Brunete y Belchite para desviar la presión del norte.

Ofensiva hacia el Este

  • Reorganización del ejército republicano bajo el mando del comandante Rojo.
  • Recuperación de Teruel, aunque posteriormente fue perdida tras una contraofensiva nacional que llegó hasta Castellón.
  • Los republicanos quedaron reducidos al sur de Valencia y Cataluña.

Batalla del Ebro y Fin de la Guerra (Julio 1938 – Abril 1939)

  • Tras el repliegue republicano en la Batalla del Ebro, Franco conquistó Cataluña entre febrero y marzo de 1939.
  • El gobierno republicano se exilió a Francia, quedando solo el centro (Madrid) y Levante bajo su control.
  • El 5 de marzo, Casado se sublevó en Madrid contra Negrín y formó una Junta de Defensa presidida por Miaja, intentando negociar con Franco, quien rechazó la propuesta.
  • El 28 de marzo, las tropas de Franco entraron en Madrid, y el 1 de abril de 1939 se declaró el fin de la guerra, dando inicio a la dictadura franquista.

El Bando Republicano

El Bando Republicano fue uno de los dos bandos enfrentados en la Guerra Civil Española, caracterizado por su ideología de izquierdas y su defensa de la Segunda República Española. La sublevación militar del 17 de julio de 1936, que finalmente desencadenó la guerra, se justificó por el temor a que España se convirtiera en un Estado laico y comunista, especialmente tras intentos de colectivización de la industria y el sector agrícola en regiones como Aragón, Castilla-La Mancha y Andalucía.

El Bando Republicano estuvo marcado por una profunda división interna debido a las diversas ideologías que lo componían: anarquistas, sindicalistas, comunistas y socialistas. Esta heterogeneidad provocó la formación de múltiples gobiernos en un corto período.

  • Inicialmente, se formó el gobierno de Giral tras la dimisión de Casares Quiroga y Martínez del Barrio, que duró pocos meses. Se intentaron soluciones como la formación de Milicias, pero con escasos resultados.
  • En septiembre, Largo Caballero fue nombrado presidente, con el apoyo de todas las fuerzas republicanas. Entre las medidas más importantes se encuentran el traslado del gobierno a Valencia, la creación del Ejército Popular, la concesión de autonomía al País Vasco y el mantenimiento del orden público.
  • Las derrotas militares y las diferencias ideológicas entre republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas y el POUM llevaron a la dimisión de Largo Caballero.
  • Posteriormente, Azaña nombró presidente al socialista Negrín, trasladando el gobierno a Barcelona. Se implementó una política de resistencia máxima, esperando el estallido de la Guerra Mundial, y se intentó una salida negociada con el programa de los «Trece Puntos», que Franco rechazó.

La vida en el Bando Republicano se tornó extremadamente difícil debido a la escasez de alimentos, las constantes derrotas y el cansancio de la población. La pérdida de Cataluña a principios de 1939 significó el exilio del gobierno republicano y, a pesar de los esfuerzos de Negrín por continuar la lucha, la República finalmente cayó.