19 Abr

7. La comedia de Grecia a Roma

 Aristófanes

Contemporáneamente a las tragedias, tenían lugar las  representaciones de las comedias. 
Aristófanes vivó entre el 445 y el 386. De las cuarenta y cuatro  obras que compuso este ingenioso ateniense, once han llegado  hasta nosotros.
Frente a la gravedad de la tragedia se destaca el espíritu satírico en al  comedia. En la comedia el autor inventa el asunto de la trama. 
Aristófanes nos traslada a las calles de Atenas, poblada de  personajes ridículos, ignorantes, malvados. 
Al mismo tiempo su obra recoge toda la crítica que las gentes hacía  a la política, ataca a Pericles, a los tribunales. 
Se atreve a decir lo que nadie: en pleno furor guerrero es partidario de  la paz como demuestran sus obras Lisístrata y La paz.

Antes de la influencia del teatro griego, en Italia existía un teatro  popular, algunos de cuyos tipos perdurarán en la comedia latina.  Se  denominaban atelanas, de la ciudad de Atella.  Eran improvisaiones  hechas por actores que previamente ideaban una intriga y luego  escenificaban desempeñando cada uno su papel según su ingenio,  pero sin someterse a un texto. 

Los personajes eran tipos establecidos: Maccus, el tonto glotón;  Bucco, el fanfarrón; Dossenus, el jorobado sabihondo; Pappus, el  viejo ridículo, etc. 
Cuando el teatro griego se incorporó a Roma, se siguieron  representando atelanas y con el tiempo dio lugar a la commedia  dell’arte

La comedia

Plauto

El primer comediógrafo latino de obra conservada (254-184 a. De C).  Fue un cómico vagabundo que en Roma adquirió cultura y fama  hasta convertirse en una de las figuras del teatro universal. 
De las más de 10 que escribió, nos han llegado veintiuna. Todas ellas  son de origen griego, pero supo ser original y no un mero imitador. 
Suele complicar sus tramas hasta el extremo para mantener la  atención del público.
En su teatro representa una sociedad romana burguesa y viciosa,  decadente y grotesca, afincada en tierras y ciudades que en aquellos  momentos iban ocupando las legiones romanas.
Sus personajes hablan reflejando el habla popular, con una verborrea  llena de refranes, expresiones callejeras, a veces ordinarias y  soeces. Era insuperable en las conversaciones.
Es fundamentalmente un autor cómico, que pretende hacer reír y que  lo consigue todavía hoy.
Escribe comedias de intirga cuyo tema es el reconocimiento de hijos  perdidos en la niñez y reconocidos en la mocedad (La sogaLa  cesta); las calaveradas de un joven de buena familia, por lo común  con la complicidad de un esclavo, y reprendido por su padre, un viejo  verde que intenta apoderarse de sus conquistas amorosas pero que  teme las iras de su esposa (Los asnos, El mercader).
Sus comedias presentan un mundo de alcahuetes y soldados  fanfarrones, personajes burlados por malicias femeninas y por el  ingenio de los esclavos (El gusano, El soldado fanfarrón).

Anfitrión es la más famosa de sus obras. En ella crea una comedia  con personajes mitológicos. Ha sido imitada por un sinfín de autores: Camoens, Moliére, John Dryden, Jean Giradoux.   
Júpiter, enamorado de Alcmela adopta la forma de su esposo,  Anfitrión, que está en la guerra. Mientras está en el lecho con ella el  verdadero Anfitrión llega con su esclavo, Sosia, que se adelanta a la  casa donde está Mercurio como guardián, que hace dudar a Sosia de  su propia identidad.
Anfitrión descubre así que está siendo engañado por Alcmela y la  acusa de infidelidad. Viendo el peligro que ella corre, Júpiter la ayuda  deteniendo a Anfitrión con un rayo. Alcmela se queda embarazada y  da a luz dos gemelos. Luego Júpiter explicará su engaño a Anfitrión,  que se somete a su voluntad.
En la comedia El fantasma, Plauto pone en boca de dos personajes  un extraño suceso que acontece 60 años atrás en una casa, pero  que tiene repercusiones en la fecha de los personajes. Tranio  comienza hablando a su amigo Teopropide sobre el éxodo forzoso  que se vieron obligados a realizar abandonando la casa, y durante  siete meses ésta estuvo sin que nadie pusiera un pie dentro. Sin que  se sospechara el por qué de los ruidos y de las apariciones, el  motivo fue relevado al hijo de Teopropide en sueños.

-Tranio: «Te lo diré, escucha. Una vez que tu hijo se fue a cenar fuera,  cuando volvió a casa nos fuimos todos a la cama y nos sumergimos  en el sueño. Yo por casualidad me había olvidado de apagar la  lámpara -de aceite-, cuando, de repente, ¡Aquel lanza un grito  tremendo!».
-Teopropide: «¿Aquel, quién? ¿Mi hijo?…
-Tranio: «Estate callado y céntrate en escuchar. Dice que en sueños,  se le había aparecido a él, el muerto».

La aparición, que heló la sangre del muchacho, le comunicó cuál era  el motivo de los ruidos y prodigios que se sucedían en aquella casa  maldita; años atrás, cuando el difunto acogía en su hogar huéspedes,  uno de éstos lo asesinó por su oro y lo enterró a escondidas sin una  sepultura digna. Orco -el demonio que devuelve las almas a la tierra-  no quiso que se reuniera con otras almas por morir antes de tiempo,  y éste quedó condenado a vagar como una sombra por el mundo. La  manera de provocar los fenómenos y prodigios era su manera de  mostrar desacuerdo.
Su acción gira en torno a uno de esos esclavos pícaros que  caracterizan las comedias de Plauto. Éste, llamado Tranión, durante  la larga ausencia de su amo, el mercader Teoprópides, ha pervertido  al hijo de la casa, Filolaques de tal forma, que la llegada del cabeza  de familia, inopinada tras una estancia de tres años en Egipto, cae  como una bomba en el ambiente de libertinaje y despilfarro que  reinan en el hogar ateniense del mercader.  A Tranión, con sus  embustes y enredos, corresponderá sacar a Filolaques y a sí mismo  del atolladero en que se hallan metidos, situación verdaderamente  grave, ya que sobre el dispendio diario, el joven se vio precisado a  tomar de un prestamista una importante suma de dinero para redimir  a una amiga suya de la esclavitud, y tal cantidad, con los crecidos  intereses, se debe liquidar ahora.  Los manejos de Tranión por  sonsacar del padre recién llegado, con qué pagar esa deuda  (mediante la simulación de que se ha tenido que comprar nueva casa  después de desalojar la antigua porque en ella aparecía un  fantasma), el descubrimiento, por parte de Teoprópides, del engaño  de que ha sido víctima, y finalmente, la obtención de gracia para el  escalvo culpable y el hijo descarriado, a cargo de un compañero de  juergas de Filolaques da fin a la trama. 

Terencio

Publio Terencio (184-159 a. De C.), cartaginés llevado a Roma como  esclavo donde adquirió una notable cultura. Escribió seis comedias.  Es más reflexivo que Plauto. Las comedias populacheras de Plauto  se volvieron con él refinadas y burguesas, comedias sentimentales
La suegra es un drama con escasas situaciones cómicas u muchos  lances sentimentales, como en Eunuco, otra de sus comedias. 
Pone en escena problemas morales: las diversas actitudes de padres  e hijos (Los hermanos), o el conflicto entre la austeridad de los viejos  y la liberalidad de los jóvenes (El verdugo de sí mismo).

La tragedia. Séneca.

Es el único autor latino del que conservamos sus textos. Sus tragedias son muy pesimistas y destacan por los sucesos sangrientos: Fedra, Las troyanas, Medea.  

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