16 Oct
Suplementación y farmacología deportiva
La suplementación y la farmacología deportiva son importantes en fisioterapia y medicina del deporte. Los profesionales deben diferenciar entre sustancias que mejoran el rendimiento con evidencia científica y aquellas que pueden causar riesgos para la salud.
El módulo aborda:
- Clasificación de suplementos según el sistema AIS.
- Farmacología deportiva: diferencia entre anabólicos y esteroides.
- Sustancias ergogénicas: identificar y desmentir mitos sobre su uso.
- Evaluación de riesgos: valorar la seguridad del paciente antes de recomendar o utilizar una sustancia.
Suplementos clasificación A: Energía, fuerza y rendimiento
Son los suplementos más utilizados en el ámbito deportivo por su impacto directo en el rendimiento, la fuerza y la composición corporal.
- Proteína en polvo (whey): favorece la síntesis muscular y la recuperación (20-30 g/día, post entrenamiento o en comidas).
- Creatina monohidratada: aumenta la fuerza, la potencia y el rendimiento en entrenamientos de alta intensidad (3-5 g/día).
- Beta-alanina: retrasa la fatiga muscular (3-6 g/día).
- Cafeína: mejora la concentración, la alerta y el rendimiento (3-6 mg/kg de peso; 400 mg).
Ejemplos: proteína 1-2 scoops de 20-36 g; cafeína 100-200 mg antes de entrenar.
Suplementos clasificación B: Metabolismo y recuperación
Son esenciales para el metabolismo energético, la función nerviosa y la recuperación muscular. Ayudan a convertir los alimentos en energía y a reducir la fatiga.
- Complejo B (B1, B2, B3, B5, B6, B7, B9, B12): metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas; sistema nervioso y formación de glóbulos rojos. Dosis: B1 1.1-1.2 mg; B2 1.1-1.3 mg; B3 14-16 mg; B6 1.3-1.7 mg; B9 400 µg; B12 2.4 µg.
- Magnesio: función muscular y nerviosa, y reducción del estrés (300-400 mg/día).
- Zinc: sistema inmunitario, síntesis de proteínas y testosterona (8-11 mg/día).
- Hierro: transporte de oxígeno y energía (8-18 mg/día).
Clasificación C: Antioxidantes y defensa
Protegen las células del daño oxidativo, fortalecen el sistema inmunológico y favorecen la recuperación.
- Vitamina C: antioxidante, síntesis de colágeno, absorción de hierro y sistema inmunitario (500-1000 mg/día).
- Vitamina E: protege las células del daño oxidativo (15 mg/día).
- Glutatión: desintoxicación celular y antioxidante (250-600 mg/día).
- Polifenoles: antioxidantes y antiinflamatorios (100-400 mg/día).
Categoría B: Evidencia emergente
Criterio de uso: evidencia científica limitada o resultados inconsistentes. Su uso se limita a ensayos clínicos controlados o protocolos personalizados, siempre bajo estricta supervisión profesional.
Sustancias comunes:
- Polifenoles (jugo de cereza ácida): orientados a la recuperación muscular.
- Vitamina C: ayuda a mitigar el daño oxidativo.
La vitamina C debe usarse con precaución, especialmente durante la adaptación al entrenamiento, porque dosis altas pueden interferir con señales importantes.
Recuperación muscular
Curcumina y quercetina: tienen propiedades antiinflamatorias. Se estudian para apoyar la salud articular y la recuperación después del ejercicio.
Categoría C: Evidencia insuficiente
Sin beneficio real: no hay evidencia sólida de que estas sustancias mejoren significativamente el rendimiento deportivo o la salud. Su posible efecto podría deberse principalmente al placebo.
Uso común vs. ciencia: muchas sustancias se promocionan en el mercado sin suficiente respaldo científico.
Costo y prioridades: estos suplementos pueden representar un gasto innecesario y desviar recursos de estrategias nutricionales importantes y de suplementos con evidencia comprobada (categorías A y B).
Sustancias prohibidas: Categoría D
- Estimulantes: efedrina y metilhexanamina, prohibidos por la WADA.
- Prohormonas: androstenediona y DHEA, prohibidas.
- SARMs: sustancias prohibidas que pueden tener riesgos para la salud.
- Suplementos no regulados: pueden contaminarse con sustancias prohibidas y provocar un dopaje positivo involuntario.
Sustancias anabólicas: aumentan la síntesis de proteínas, favoreciendo el crecimiento de tejidos, la masa muscular y la retención de nitrógeno. Incluyen sustancias como la GH, el IGF-1 y la insulina. Aunque tienen usos médicos, su uso deportivo puede provocar graves riesgos cardiovasculares y metabólicos.
Los esteroides androgénicos anabólicos (EAA) son derivados sintéticos de la testosterona que buscan aumentar la construcción de tejido y la masa muscular, aunque también producen efectos androgénicos. Pueden administrarse por vía oral o inyectable y causar acné, alopecia y virilización. Además, suprimen la producción natural de testosterona, pudiendo provocar atrofia testicular e infertilidad, y aumentan el riesgo de hipertensión, alteraciones del colesterol y problemas cardiovasculares.
