13 Dic

NOVECENTISMO Un grupo de intelectuales de todos los ámbitos de la cultura, ciencia y política liderado por Ortega y Gasset hacia 1914 encabezan esta reforma literaria extremando el intelectualismo, es decir, sus componentes tienen una gran formación: el elitismo, que les hace pensar que deben guiar a las demás personas desde su minoría selecta y la búsqueda del arte puro, resultado después de quitar sentimientos del autor y elementos religiosos o políticos. Verán en Europa el modelo para mejorar España desde un posicionamiento de reformas concretas realistas. El estilo se depurará en la búsqueda de la serenidad y el equilibrio. Por esto, el principal género que se cultivó fue el ensayo. Se va a manifestar el liderazgo de Ortega y Gasset con su libro La deshumanización del arte en el que propone un alejamiento de los temas humanos. En La rebelión de las masas defiende el elitismo de una minoría selecta. Cultivarán este género también Gregorio Marañón con Don Juan, en el que reinterpreta este mito literario o Egugenio d´Ors con Tres horas en el museo del Prado. En cuanto al género novelístico defiende las carácterísticas del novecentismo al dejar la trama en un segundo plano y llenar las obras de digresiones reflexivas, al abandonar lo sentimental y las intenciones políticas y al esmerarse en el estilo pulcro que caracteriza esta generación. Gabriel Miró con su obra
El obispo leproso intenta despertar un mundo lleno de percepciones sensoriales, utilizando la acción solo para dar entrada al elemento descriptivo y a un estilo elaborado y lírico. Ramón Pérez de Ayala con un estilo de gran elegancia escribe una serie de novelas en las que aprovecha para añadir continuas digresiones sobre temas variados. Destaca su obra de Troteras y danzaderas. Ramón Gómez de la Serna con El torero Caracho y otras obras nos presenta un mundo irracional lleno de incoherencias con un estilo imaginativo y humorístico. Es de consideración especial la influencia actual y posterior del modelo poético de Juan Ramón Jiménez, abriendo camino con su poesía pura en la que se aleja de los ropajes modernistas y de la carga sentimental y social para buscar un tipo de poesía sencilla con la que nombrar la esencia de las cosas. Este concebía su obra siempre “en marcha” para retocarla hasta alcanzar la perfección deseada. Por ello se dedicará a ésta en cuerpo y alma. Buscaba en ella la verdad absoluta, la belleza absoluta, el conocimiento absoluto. Sobresale alguna obra como Diario de un poeta recién casado o La Estación total. VANGUARDIAS Las vanguardias son movimientos 


VANGUARDIAS Las vanguardias son movimientos que surgen en Europa a principios del Siglo XX con la voluntad de experimentar y romper con lo tradicional en la literatura e innovar en la producción artística y que tendrán su auge en España en los años comprendidos entre 1910 y 1925 aproximadamente, aunque serán de indudable influencia en generaciones siguientes, sobre todo en la del 27. Coinciden con el novecentismo en la deshumanización y en el sentimiento de renovación. Éstas surgen y desaparecen con rapidez debido a su intrínseco carácter innovador, aunque la que más perduró fue el Surrealismo. Las principales, también llamados “Ismos”, fueron: El Cubismo, que defiende la disposición artística en diferentes planos. En poesía se utilizan los caligramas, en los que las palabras del poeta dibujan el contenido. El Expresionismo, que consiste en deformar y exagerar los rasgos para conseguir expresividad. Así, se realizan descripciones caricaturescas. El Surrealismo, que indaga en el subconsciente de las personas para encontrar la verdadera realidad y, para ello, invita a la desinhibición del auto para producir su obra. El Futurismo, que invita a sustituir el pasado por otros valores u objetos más modernos. El Dadaísmo propone la espontaneidad y la desaparición de todas las normas en la creación artística. Ramón Gómez de la Serna será uno de los que se encargarán de difundir estas corrientes renovadoras, sobre todo a través de sus Gregerías (pequeñas composiciones poéticas a las que definíó como metáfora más humor) y a través de revistas y tertulias literarias famosos cafés madrileños. Así surgen dos vanguardias españolas: a) Creacionismo Es una corriente literaria que pretende dotar de importancia al poema en sí y no a los sentimientos del autor. Dentro de esta corriente, destaca el escritor chileno Vicente Huidobro, quien diría “cada autor es un pequeño Dios” que resume la filosofía de esta corriente al afirmar que la poesía debe seguir una corriente natural y no imitar otras realidades. B) Ultraísmo Aúna varios “ismos”. No se ajustan a un tema ni un mensaje determinado, emplea constantemente la metáfora aunque con un sentido irracional, los poemas se escriben creando estructuras caligrámicas al estilo cubista, se componen mediante verso libre, además incluyen temas que reflejan el mundo moderno, comprendiendo (deportes, maquinaria y cine). Destacaría el autor Guillermo de la Torre.


Modernismo: El Modernismo es un movimiento cultural y literario que se introdujo en España de la mano de Rubén Darío, que lo importó desde Latinoamérica, y que supuso una renovación total de la literatura, sobre todo de la poesía. Tuvo una influencia enorme en los autores de principios de siglo. La poesía modernista, género que más se adecúa al talante modernista, tiene sus fuentes en la poesía ROMántica (tono intimista, simbolista y sentimental) y en la poesía francesa, de la que serán de suma importancia las aportaciones del parnasianismo (se busca la perfección formal) y el simbolismo (se hacen presentes los estados de ánimo del autor a través de la interpretación simbólica de la realidad circundante.) Rescatará temas de Romanticismo como son los de línea escapista a lugares exóticos y exquisitos, a paraísos artificiales y épocas pasadas pues el descontento con el mundo no les mueve al cambio sino a la huida. El cosmopolitismo, que concibe al autor como ciudadano del mundo, va unido a la evasión ya que busca lo diferente. También una línea íntima cargada de sensualidad, erotismo, melancolía o hastío, que permite traducir el malestar del poeta con lo que le rodea. Debido a todo lo dicho anteriormente se desarrolla un estilo con el fin de conseguir la ansiada belleza mediante la musicalidad y el colorido: una métrica innovadora con ritmos muy marcados, con versos de arte mayor, estrofas nuevas, pies acentuales; un léxico muy rico que evoca lo lujoso, exquisito o exótico para crear sonoridad y crear imágenes brillantes que se relacionan con lo sensorial, con abundantes figuras retóricas como las aliteraciones y las sinestesias Los poetas fundamentales son: Rubén Darío, con Prosas profanas y Azul, se convierte en el modelo de los poetas de esta época, Antonio Machado seguiría la estela de Darío en su primer libro, Soledades, galerías y otros poemas, en el que se reflejan sentimientos universales o Juan Ramón Jiménez con Arias tristes, en la que se muestran también los sentimientos del poeta envueltos de melancolía. En prosa destacan Las Sonatas de Valle-Inclán. Son cuatro y se caracterizan por una prosa modernista tendente al esteticismo y a la sensualidad cuyos temas principales son el amor y la muerte. El teatro poético es un teatro innovador que se desarrolla influido por el Modernismo y caracterizado por sus temas históricos y conservadores. Destacan los hermanos Machado, La Lola se va a los puertos.


GENERACIÓN DEL 98: La generación del 98 supone una reacción contra el Realismo y el Naturalismo anteriores que se junta con una voluntad de innovación tanto en los temas como en las formas narrativas. Surge como consecuencia de la crisis moral, política y económica en España a finales del Siglo XIX y el agotamiento de las formas narrativas decimonónicas. Esto hace que el grupo del 98 busque la esencia de España y su destino y la reflexión sobre el hombre. Con raíces comunes más radicales en lo político (izquierdas) y marcados por corrientes filosóficas irracionalistas (“Dios ha muerto”, de Nietzsche, el dolor y el sufrimiento humano de Kierkegaard y Schopenhauer) y por corrientes existencialistas y metafísicas (sentido de la vida, fe …), esta generación ve en la novela el cauce para analizar los problemas de España y aportar soluciones desde una perspectiva idealista. La novela será, por tanto, el instrumento adecuado para sus propósitos. Será una novela abierta (se combinará la parte narrativa con las reflexiones del autor y sin un final claro para provocar la reflexión del lector), Se centrará en el tema de España, a la cual hay que regenerar a partir de sus raíces y de la educación, también en el paisaje de Castilla (donde se busca la esencia y modelo de España), la intrahistoria (vida de las personas anónimas) y el tema existencial, que abarca la preocupación por los temas relacionados con el sentido de la vida y la muerte. Debido a estos temas el estilo narrativo que se desarrollará se caracterizará por la sencillez y la claridad, presencia de un estilo personal por parte de cada autor, el alejamiento de la técnica de la etapa realista, el empeño por expresar las emociones y opiniones por parte del autor (subjetivismo), el autor está omnipresente mediante el narrador, sobriedad, escasez de recursos, léxico valorativo y preferencia de relatos cortos con frecuentes finales abiertos. Autores: como Miguel de Unamuno, en Niebla, en la que refleja mejor las carácterísticas temáticas y formales de sus nivolas, como él las llamaba, y San Manuel bueno mártir, en la que trata el recurrente tema de de la fe; Azorín, La voluntad, viene a decirnos que España comenzaría a recuperarse con un ejercicio de voluntad colectivo; Pío Baroja critica la sociedad a la que achaca una conducta hipócrita, injusta y aburguesada desde un pesimismo y escepticismo en obras de la talla de El árbol de la ciencia y La busca; Valle-Inclán, El ruedo ibérico, trilogía de tema histórico.


El teatro renovador del 98 se consiguió gracias a la elevación del nivel literario del teatro español que se convirtió en un teatro comercial, adaptado a los gustos de la mayoría del público pero que no consiguió dejar grandes obras. Destacan Fedra, de Unamuno; Lo invisible, de Azorín El esperpento de Valle-Inclán, género creado por el propio autor, basado en la deformación sistemática de personajes y valores con la que ofrece una denuncia de la sociedad literaria dejará obras teatrales de gran calidad como Luces de Bohemia . En poesía sobresale Antonio Machada con Campos de Castilla en la que el autor expresa sus preocupaciones noventaychosistas sobre los males de España inspirado en las tierras y gentes de Castilla.

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