16 Oct
1. La actividad económica y sus agentes
La economía es la ciencia que busca satisfacer las necesidades humanas y gestionar los recursos limitados. Para ello, las personas consumen bienes y servicios producidos por las empresas. Sus actividades básicas son la producción, el consumo y la distribución.
1.1. Bienes, servicios y factores de producción
- Según su naturaleza: los bienes de consumo satisfacen directamente las necesidades y los bienes de capital lo hacen de manera indirecta.
- Según su carácter: los bienes libres son abundantes y no tienen propietario, mientras que los bienes económicos y servicios son escasos y tienen un precio. Los servicios se caracterizan por ser intangibles.
Los factores de producción son:
- Recursos naturales (tierra): materias primas obtenidas de la naturaleza.
- Trabajo: mano de obra y esfuerzo humano aplicado a la producción.
- Capital: bienes y maquinaria necesarios para producir.
- Tecnología: forma y métodos para combinar los factores de producción.
- Organización empresarial: coordinación y gestión eficiente de los recursos.
1.2. Agentes económicos
- Familias: consumen bienes y servicios y proporcionan factores de producción a las empresas.
- Empresas: producen bienes y servicios utilizando dichos factores productivos.
- Estado: regula la actividad económica, establece normas y proporciona servicios públicos mediante la recaudación de impuestos y cotizaciones.
El flujo circular de la renta
El flujo circular de la renta representa las relaciones continuas entre las familias, las empresas y el Estado:
- Las familias ofrecen recursos como tierra, capital y trabajo a las empresas y reciben a cambio una retribución en forma de salarios, alquileres e intereses.
- Posteriormente, las familias consumen los bienes y servicios producidos por las empresas con los ingresos percibidos.
- Asimismo, existen flujos de impuestos y de ayudas o subvenciones que conectan a las familias y las empresas con el Estado.
2. Los elementos y objetivos de la empresa
La empresa representa el sector privado y es responsable de producir los bienes y servicios que necesitan los consumidores, combinando mediante la tecnología y la organización empresarial los factores de producción: trabajo, capital y recursos naturales o tierra.
Elementos de la empresa
- Factores humanos: personas vinculadas directa o indirectamente con la empresa.
- Factores tangibles e intangibles: bienes o activos económicos necesarios para funcionar. Los tangibles incluyen infraestructuras y maquinaria; los intangibles abarcan patentes, marcas o aplicaciones informáticas.
- Organización: coordina la estructura organizativa y operativa empresarial.
- Entorno: formado por factores que influyen en la empresa y que esta no puede controlar plenamente. Se divide en macroentorno (afecta a todas las empresas) y microentorno (afecta específicamente a cada sector empresarial).
2.2. Los objetivos de la empresa
Los principales fines que persigue una empresa son:
- Obtención de beneficios: busca maximizar los beneficios reduciendo costes y optimizando las inversiones.
- Creación de riqueza: genera rentas de trabajo mediante el empleo y rentas del capital mediante dividendos y beneficios.
- Crecimiento: consiste en aumentar el volumen de producción, las ventas o la cuota de mercado.
- Responsabilidad social y medioambiental: implica respetar a trabajadores y consumidores, generar beneficios sociales y proteger el entorno natural.
Misión, visión y valores corporativos
- Misión: indica qué hace la empresa y cuál es su razón de ser en el presente.
- Visión: señala a dónde quiere llegar y cómo planea evolucionar a largo plazo.
- Valores corporativos: indican cómo actuar; son los principios éticos y pautas que guían su funcionamiento y la consecución de objetivos.
Tipos de objetivos y resolución de conflictos
- Objetivos generales: metas principales que la empresa persigue en un periodo de tiempo determinado, tomando como referencia la misión y la visión.
- Objetivos específicos: logros a una escala más reducida en el ámbito temporal, concretados por departamentos o áreas funcionales.
El conflicto de objetivos en la empresa surge cuando las prioridades de cada departamento o equipo son diferentes, frenando el avance del objetivo general. Para resolverlos, es fundamental habilitar espacios de diálogo y consenso aplicando técnicas de resolución de conflictos basadas en la negociación.
- Conflictos endógenos: surgen internamente entre personas vinculadas a la entidad (personas trabajadoras, socios, empresarios).
- Conflictos exógenos: se producen con personas o entidades externas (clientes, proveedores, Administraciones Públicas, entidades bancarias).
Vías de resolución de conflictos:
- Negociación: busca llegar a un acuerdo directo empleando empatía y asertividad.
- Conciliación: una tercera parte facilita el entendimiento entre los involucrados sin proponer soluciones.
- Mediación: una persona neutral interviene y propone activamente soluciones imparciales.
- Arbitraje: las partes delegan la resolución en un árbitro, cuya decisión final (laudo) es de obligado cumplimiento.
2.3. Teorías sobre la empresa
- Teoría neoclásica (A. Marshall y L. Walras): define a la empresa como una unidad técnica de producción cuya meta exclusiva es maximizar el beneficio mediante la combinación eficiente de factores.
- Teoría social (É. Durkheim): plantea que la actividad de la empresa conlleva repercusiones sociales; es un agente con responsabilidad en las condiciones laborales, el bienestar comunitario y el medioambiente.
- Teoría de los costes de transacción (R. Coase): concibe a la empresa como un mecanismo que gestiona operaciones de mercado (selección de proveedores, comparación de precios, control de calidad) buscando minimizar los costes de transacción derivados de operar en el mercado.
- Teoría contractual o de la agencia (M. Jensen y W. Meckling): examina la relación entre los propietarios o principales (accionistas) y los administradores (agentes), regulada por contratos para garantizar el suministro adecuado de bienes y servicios.
- Teoría de la empresa como sistema (K. L. Bertalanffy): describe la empresa como un sistema abierto, autorregulado, sinérgico y global compuesto por diversos subsistemas interconectados, donde el resultado global es superior a la suma de sus partes.
3. Localización, dimensión y crecimiento
3.1. Factores de localización de la empresa
- Acceso a los factores de producción: proximidad a las materias primas, disponibilidad de mano de obra cualificada y facilidades de acceso a financiación.
- Costes y espacio: costes de adquisición e instalación, así como la posibilidad de disponer de espacio suficiente para futuras ampliaciones.
- Características del entorno: dotación de infraestructuras, redes de comunicación, marco legislativo, desarrollo económico del área, demanda del mercado y presencia de competidores.
3.2. Dimensión y capacidad de la empresa
La dimensión alude a la capacidad productiva estructurada que la empresa establece para alcanzar sus metas. La capacidad productiva y la localización están estrechamente ligadas y deben determinarse de forma conjunta en función de las necesidades operativas.
Crecimiento de la empresa
- Crecimiento interno: llevado a cabo mediante especialización (incrementando la penetración y venta del producto habitual) o diversificación (incorporando nuevos productos o mercados).
- Crecimiento externo: realizado a través de cooperación (alianzas estratégicas entre empresas), fusión (unión legal de dos o más entidades para dar origen a una nueva) o absorción (adquisición e integración total de una sociedad en otra).
4. Clasificación de las empresas
Las empresas se pueden clasificar según diversos criterios:
- Por su tamaño:
- Microempresa: de 0 a 9 trabajadores y volumen de negocio menor a 2 millones de euros.
- Pequeña empresa: de 10 a 49 trabajadores y volumen de negocio menor a 10 millones de euros.
- Mediana empresa: de 50 a 249 trabajadores y volumen de negocio menor a 50 millones de euros.
- Gran empresa: 250 o más trabajadores y volumen de negocio superior a 50 millones de euros.
- Por su sector de actividad: sector primario (agricultura, ganadería, pesca), secundario (industria y manufactura), terciario (servicios y comercio) y cuaternario (tecnología, investigación e innovación).
- Por su ámbito geográfico: locales (un municipio concreto), regionales (una o varias regiones), nacionales (un único país), internacionales (un país sede con exportaciones al exterior) y multinacionales (sedes y operaciones productivas en múltiples países).
- Por el destino de los beneficios: con ánimo de lucro (distribución de excedentes entre los propietarios) o sin ánimo de lucro (reinversión íntegra en fines sociales y comunitarios).
- Por la titularidad del capital: empresas privadas (en manos de particulares), públicas (propiedad del Estado) y mixtas (capital conjunto público y privado).
- Por su forma jurídica: empresa individual (sin personalidad jurídica propia diferenciada) y sociedades (con personalidad jurídica independiente).
5. Marco y características jurídicas de la empresa
5.1. Marco jurídico de las empresas
El derecho mercantil regula los actos de comercio y la actividad económica desplegada por las empresas y los empresarios. La constitución formal comprende diversos trámites legales indispensables, tales como el otorgamiento de la escritura pública notarial, la inscripción en el Registro Mercantil, la solicitud de la denominación social, el alta en la Seguridad Social y en la Agencia Tributaria, y la apertura de cuentas bancarias operativas.
5.2. Características jurídicas
- Personalidad jurídica: puede corresponder a una persona física, sociedad civil, sociedad mercantil o sociedad mercantil especial.
- Responsabilidad de los socios: puede ser limitada (los socios únicamente responden hasta el importe de su aportación de capital) o ilimitada (responden personalmente con su patrimonio presente y futuro).
- Socios y capital mínimo: cada forma jurídica exige por ley un número mínimo de socios fundadores y un capital social inicial determinado.
- Denominación y marca: la razón social es el nombre oficial registrado legalmente ante la Administración, mientras que la marca comercial es el distintivo con el que la empresa se proyecta ante los clientes.
- Fiscalidad: sujeción tributaria según su régimen, destacando el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para empresarios individuales o el Impuesto sobre Sociedades (IS) para entidades mercantiles.
6. La persona emprendedora
6.1. Características del emprendedor
Destacan cualidades esenciales como la creatividad, la capacidad de innovación, la responsabilidad, la motivación de logro, las habilidades de liderazgo, la autoconfianza y la perseverancia.
6.2. Perfiles de personas emprendedoras
- Innovadora: detecta oportunidades y formula soluciones originales e inéditas.
- Visionaria: inspira a equipos multidisciplinares y traza planes estratégicos de largo alcance.
- Accidental: asume el rol emprendedor a raíz de circunstancias imprevistas o fortuitas.
- Social: orienta su modelo a generar un impacto ético y favorable en la comunidad.
- De estilo de vida: prioriza la consecución de independencia laboral, conciliación y flexibilidad horaria.
- De alto crecimiento: persigue modelos escalables con una expansión rápida y continuada.
- De franquicia: comercializa productos o servicios amparándose en un modelo de negocio ya validado y en una marca preexistente.
6.3. Dificultades habituales en el emprendimiento
Entre los obstáculos más frecuentes sobresalen la incertidumbre financiera, la falta de estabilidad inicial, la sobrecarga laboral, la escasa experiencia previa en administración de empresas y el acceso limitado a redes de apoyo y mentoría.
6.4. El fenómeno de los knowmads
Los knowmads (nómadas del conocimiento) son profesionales cualificados (frecuentemente entre 25 y 35 años) capaces de generar valor e intercambiar conocimiento en entornos eminentemente digitales. Destacan por su capacidad de adaptación, autonomía, pensamiento innovador, dominio tecnológico, aprendizaje autodidacta y resiliencia.
7. Diversidad, liderazgo y entorno de la empresa
7.1. Mujer, emprendimiento e inclusión
- El techo de cristal: alude al conjunto de barreras invisibles de carácter sociocultural y organizativo que obstaculizan la promoción de las mujeres hacia puestos directivos. Entre sus factores determinantes están los estereotipos de género, la escasez de referentes femeninos visibles, las trabas para la conciliación personal, la discriminación y las mayores dificultades de acceso a la financiación.
- Emprendimiento inclusivo: persigue la integración equitativa de personas con diferentes capacidades en el tejido productivo mediante líneas de financiación adaptadas, capacitación continua, procesos de mentoría y campañas de sensibilización en igualdad.
7.2. El rol de la dirección empresarial
El empresario o la empresaria adopta las decisiones estratégicas requeridas para alcanzar las metas corporativas, sostener el equilibrio organizacional y asumir los riesgos inherentes a la actividad. Sus cuatro funciones directivas tradicionales son planificar, organizar, gestionar y controlar. Por su parte, la figura del CEO asume la máxima responsabilidad ejecutiva.
7.3. Entorno específico (microentorno)
Reúne a los agentes que interactúan de manera directa con la organización y sobre los cuales existe cierta capacidad de influencia:
- Clientes: condicionan la oferta con sus necesidades, hábitos de compra y volumen.
- Competidores: delimitan las dinámicas comerciales y de fijación de precios.
- Entidades financieras: determinan la disponibilidad y coste del crédito.
- Mercado laboral: condiciona la contratación según la capacitación, disponibilidad y costes salariales.
- Proveedores e intermediarios: suministran materias primas y canalizan la distribución final hacia el consumidor.
Las cinco fuerzas de Porter
Herramienta para determinar la intensidad competitiva de un mercado:
- Poder de negociación de los clientes.
- Poder de negociación de los proveedores.
- Amenaza de nuevos competidores entrantes.
- Amenaza de productos o servicios sustitutivos.
- Rivalidad entre los competidores existentes.
7.4. Entorno general (macroentorno) y factores PESTEL
Conjunto de variables contextuales externas que afectan a las organizaciones de manera global:
- Políticos: estabilidad institucional, políticas públicas y directrices gubernamentales.
- Económicos: variables macroeconómicas tales como la inflación, los tipos de interés y el ciclo económico.
- Socioculturales: datos demográficos, pautas de consumo, modas y valores sociales.
- Tecnológicos: transformaciones digitales, automatización y avances en I+D+i.
- Ecológicos: normativas de sostenibilidad, cambio climático y disponibilidad de recursos naturales.
- Legales: ordenamiento jurídico aplicable, incluyendo leyes laborales, fiscales y de defensa de la competencia.
8. Responsabilidad social, sostenibilidad y balance social
8.1. Responsabilidad Social Corporativa (RSC)
La Responsabilidad Social Corporativa consiste en la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y en las relaciones con sus interlocutores, trascendiendo la mera búsqueda de beneficios económicos. Su adopción aporta valor tanto a la comunidad como a la imagen de marca y la competitividad empresarial.
Abarca ámbitos como la protección del bienestar de los empleados, la sostenibilidad en la cadena de suministros, la vinculación comunitaria y la ética en los negocios. Su puesta en práctica comprende la redacción de códigos éticos, medidas de conciliación familiar y programas de educación ambiental.
La responsabilidad social medioambiental busca salvaguardar los ecosistemas reduciendo las externalidades negativas de la producción mediante la minimización de residuos, el ahorro energético e hídrico y el uso preferente de insumos reciclados.
8.2. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Las empresas contribuyen a la Agenda global mediante iniciativas centradas en la transición hacia una energía asequible y no contaminante, la industrialización inclusiva e innovación, y los modelos de producción y consumo responsables.
8.3. El balance social
El balance social es un instrumento de gestión y comunicación voluntario que evalúa y recopila cuantitativa y cualitativamente el desempeño de la empresa en materia de impacto laboral, social y ecológico, reflejando su compromiso con la ética corporativa y las buenas prácticas con proveedores y la comunidad.
