12 Ago

4.2. ACTUACIONES EN NOMBRE DE OTRO

El art.
31 CP se refiere a la Responsabilidad criminal del que actúa en nombre o representación de una “persona jurídica” o de “otro” (otra “persona física”) en los delitos Especiales propios.

En contraposición, el art. 31 CP Constituye un mecanismo para hacer posible condenar como autor de un delito especial propio a quien no encaja en un tipo penal, por carecer de la Cualificación necesaria para poder ser considerado autor. Con otras palabras: El art. 31 permite poner a cargo del representante las condiciones personales Exigidas para ser autor de un delito especial, que no se dan en él, pero sí en La persona física o jurídica a la que represente.

El art. 31 CP no establece la Regla (que sería inconstitucional) según la cual “de los delitos cometidos en el marco de las empresas responden sus Directivos o representantes”. Los directivos y representantes de las Personas jurídicas responden por sus propios actos; los realizados por sí o a Través de otros, dolosa o imprudentemente y por acción u omisión. Pero no hay Responsabilidad sin acción, y la ausencia de la ésta no puede ser suplida por El art. 31.

4.3. AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN EN DELITOS QUE CONTIENEN ELEMENTOS PERSONALES

Aquí distinguimos entre delitos Especiales propios y delitos especiales impropios.
Los delitos especiales propios son aquellos en los que las Carácterísticas especiales del autor (intraneus) Fundamentan la existencia del delito. Detrás de los delitos especiales propios No existen otros delitos “comunes” que puedan cometer los particulares (extraneus): por ejemplo, no existe el Delito de prevaricación de particulares (el particular que dictare sentencia Injusta).

Puede resultar injusto que los intraneus y los extraneus sean castigados con la misma pena, dado que la pena De los autores es la misma que la de inductores y cooperadores necesarios. En Realidad, los que realizan la conducta más grave son los intraneus.

Para evitar este efecto indeseado, El art. 65.3 CP establece que, cuando en el inductor o en el cooperador Necesario no concurran las condiciones, cualidades o relaciones personales que Fundamentan la culpabilidad del autor, los jueces o tribunales podrán imponer La pena inferior en grado para la infracción en cuestión. Por eso mismo, y Aunque el art. 65.3 CP no se refiera a él expresamente, debe entenderse que el Precepto es de aplicación también al cómplice.

Los delitos especiales impropios son aquellos en los que las Carácterísticas especiales del autor (intraneus) Fundamentan solo la agravación de la pena prevista para un delito común (que Puede cometer cualquiera). En estos delitos, el autor solo puede ser el intraneus. Los demás que intervengan en El hecho (extraneus), responderán Como autores o como partícipes, pero según sus propias figuras delictivas (ruptura del título de imputación).

5.RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS: CRITERIOS ESPECÍFICOS

Un sector de la doctrina opina que Las personas jurídicas no pueden ser penalmente responsables por falta Capacidad de acción, falta de capacidad de culpabilidad, o falta de capacidad De pena. Otro sector opina que hay que hacer responsables a las personas Jurídicas por medio del concepto de culpabilidad social, ya que la culpabilidad Como tal es difícilmente aplicable a las empresas. Si nos situamos en el plano De la acción, podemos afirmar que la persona jurídica no puede llevar a cabo Acciones penalmente responsables, ya que la acción se compone de voluntad Humana.

Según el art. 31.2 CP, podemos Interpretar que el destinatario sigue siendo la persona jurídica pero que, Además, se establece una consecuencia accesoria por la cual la persona jurídica Deberá pagar una multa, ya que el sujeto ha actuado en su nombre y beneficio.

La LO 15/2033 introduce, a este Art. 31 CP: en estos supuestos, si se impusiere en la sentencia una pena de Multa al autor del delito, será responsable del pago de la misma, de manera Directa y solidaria, la persona jurídica en cuyo nombre o por cuya cuenta Actuó. De esta forma, reconoce cierta responsabilidad penal a las personas Jurídicas.

5.1. CRITERIOS DE IMPUTACIÓN

El principio de culpabilidad (art. 5 CP) debe regir también en la responsabilidad penal de las personas jurídicas, De manera que ésta no puede responder penalmente per se de manera automática Por la conducta de la persona física autora del hecho punible, sino que únicamente debería responder de conductas que sean imputables a la propia Persona jurídica.

En la tarea de trasladar este Principio de culpabilidad a la persona jurídica, un sector de la doctrina Sostiene que el fundamento de la culpabilidad de la persona jurídica se halla En la constatación de un defecto de organización en su seno, del que debe Responder. De esta manera, cuando el delito lo comete un administrador o Representante legal, la persona jurídica será responsable en una culpa in Eligiendo de haber puesto al frente de la misma a una persona física que actúa Incumpliendo la legalidad penal. Cuando el delito lo comete un empleado o Colaborador, la persona jurídica respondería por culpa in vigilando por no Haber establecido los mecanismos de control necesarios para evitar que en su Seno se cometan delitos.

De acuerdo con lo establecido en El nuevo art. 31 bis CP, la persona jurídica responderá penalmente en dos Supuestos:

ØCuando Alguno de sus representantes legales o administradores, de hecho, o de derecho, Haya cometido un delito por cuenta y en provecho de la persona jurídica.

ØCuando, En el ejercicio de las actividades sociales y por cuenta y en provecho de la Persona jurídica, se haya cometido el delito por uno o varios de sus empleados, Siempre y cuando el hecho punible haya sido posible por no haberse ejercido el Debido control sobre su persona y actividad, por los legales representantes o Administradores.


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