20 mar

Llegada de los romanos a la península ibérica:


 los territorios conquistados por los romanos fuera de Italia recibían el nombre de provincias, y las ciudades fundadas por los ciudadanos romanos en Italia o en las provincias se llamaban colonias. Llegan a Hispania en el año 218 a.C. El proceso de conquista finalizó el año 19 a.C, cuando los romanos sometieron al último foco de resistencia . Este proceso de conquista se denomina romanización, aunque no fue fácil dado que las personas se tenían que aprender el latín, costumbres, etc. Mérida fue fundada en el año 25 a.C, bajo el mandato del emperador Octavio Augusto, y servía como lugar de retiro a los soldados, al principio se llamó Emérita Augusta. Su ubicación era perfecta: con un ría, colinas que les sirvieron para hacer anfiteatros, etc. Alcanzó hasta 50.000 habitantes. Con la llegada del emperador Trajano y Adriano, Mérida consiguió prosperar aún más. 

Las colonias:

 las fundaban ciudadanos romanos e imitaban el modelo de ciudad de Roma.
Los habitantes se dividían en ciudadanos, domiciliados y esclavos, y los únicos que tenían derecho al voto, propiedades y tenían privilegio eran los ciudadanos. El gobierno era una asamblea (curia) formada por miembros llamados decurione, que discutían y tomaban decisiones por la ciudad. El poder municipal residía en los duunviros, que hacían efectivos los acuerdos de las asambleas. Los ediles se encargaban de vigilar calles y edificios públicos.

Vías de comunicación:

fueron muy importantes y llevaban ejércitos, maquinaria de guerra, mercancías y personas. De su construcción se encargaban arquitectos, ingenieros, obreros… La primera vía romana importante fue la vía Apía, que iba de Roma a Bríndisi. La más importante fue la vía de la plata, y en españa la Augusta que se comenzó en el siglo 9 a.C e iba desde Cádiz hasta Roma.

La familia romana:

estaba el páter familias, que oficiaba los rituales de religión doméstica y todo el mundo lo obedecía. Estos tenían el derecho de dejar vivir o no desde que nacía. La matrona gozaba de prestigio y respeto, y hasta podía acompañar a su marido a las ceremonias y banquetes, aunque en ellos no podía estar tumbada ni beber vino. La educación de los niños primero era con los padres y después en las escuelas públicas o con tutores. A menudo los maestros eran antiguos esclavos. La mayoría de edad era los 17 años, y podían participar en actos públicos y en el ejército, y se celebraba con una gran ceremonia.

La religión:

se hacían cultos públicos en los templos entorno a un altar. Los templos sólo servían para guardar estatuas de dioses. También se hacía culto en capillas, bosques sagrados y fuentes. Las plegarias y sacrificios se hacían a los dioses para obtener algo bueno de ellos. Se solían sacrificar animales o darles regalos, y tantos unos como otros y las personas debían seguir unos requisitos antes de ser entregados. El culto privado se hacía en las casas y daban: lares, que eran oraciones y ofrendas que se realizaban el el lalario (un pequeño altar sagrado);manes, eran los espírutos de los antepasados y protegían el hogar, cuando se enfadaban mandaban pesadillas y enfermedades; penates, eran dioses protectores de toda la casa y como ofrenda se les daba comida diariamente.

La muerte:

se hacían funerales, en los que se llamaba al difunto para ver si estaba muerto y lavaban y vestían al cadáver para exponerlo durante varios día y después se hacían desfiles con música; la incineración, que colocaban el cuerpo del cadáver sobre una pila de madera y lo incendiaban, y después los familiares recogían cenizas y se las llevaban, también se celebraba un banquete funerario; la inhumación es la evolución de la incineración, ya que ahora se les enterraba bajo tierra en ánforas o sarcófagos.

Caída del Imperio romano:

en el siglo III d.C la economía comenzó a debilitarse y se recaudaban más impuestos. Con todo esto aumentó la desigualdad social y estallaron varias revueltas. A finales del siglo el emperador Diocleciano estabilizó un poco la situación con la tetrarquía, que consistía en dividir el gobierno en dos emperadores y cada uno con un césar, y también persiguió a los cristianos. En el siglo IV d.C, reinó Constantino el Grande y puso el gobierno en una persona otra vez, y dejó libertad y legalizó el cristianismo, y después el emperador Teodosio el Grande convirtió el cristianismo en religión oficial del Imperio. Aprovechando la denilidad del Imperio a lo largo del siglo V d.C, los pueblos germánicos fueron conquistando territorios, y en el año 455 asaltaron Roma. Hubo un colapso durante unos cuantos años, y finalmente en el año 476 d.C Roma se da por vencido contra los pueblos germánicos.

El cristianismo:

aunque al principio los cristianos fueron perseguidos, con Teodosio el Grande hizo que se aceptase y se proclamase como religión oficial de todo el Imperio romano.
Gracias a la gran influencia de Roma, el cristianismo se extendíó por varios lugares del Mediterráneo.

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