13 feb

1.- ¿Qué relación guarda la ciencia con la verdad? ¿Qué es la posciencia?

la verdad científica es un consenso temporal de la mayoría de los expertos de un período histórico, alcanzado según los conocimientos de esa época. Esto significa que el paso de los años puede modificar el conocimiento científico, por lo que su objetividad quedaría mermada. Por otro lado, gran parte de la actividad de lo que consideramos ciencia supera los límites de lo que estrictamente se considera método científico. Por último, pensar que la ciencia está libre de los intereses y prejuicios de los humanos es un error, ya que gran parte de la actividad científica está patrocinada por empresas con diferentes intereses. Por ejemplo, es normal que empresas contraten a científicos para que busquen cualidades saludables de sus productos para utilizarlo como reclamo publicitario. Esto plantea el problema de que la información que viene de la actividad científica puede estar sesgada. En una sociedad en la que los riesgos de la actividad humana son más grandes que nunca, Funtowicz y Ravetz proponen el modelo científico de la posciencia o ciencia posnormal
. En este modelo, los proyectos que entrañen un riesgo fuera del laboratorio deberían ser analizados por todos los expertos de las  disciplinas afectadas y finalmente por los ciudadanos en peligro. Estos ciudadanos deberán contrastar información científica de diferentes fuentes para poder elegir si aceptan o rechazan dicho proyecto. En conclusión, siendo el método de conocimiento más útil para entender y transformar el mundo, el saber científico no está exento de interrogantes y riesgos ante los que hay que estar alerta. 2.- ¿Qué puede enseñarnos el arte?El arte puede ser un método de conocimiento. Por un lado, la contemplación de una obra de arte puede abrirnos un diálogo con nosotros mismos del que podemos extraer conclusiones sobre cómo nos enfrentamos a diferentes hechos (amor, muerte…). Por supuesto, esto es un proceso subjetivo, no todos sacaremos las mismas conclusiones de la misma obra de arte. No obstante, es cierto que el pensamiento dominante puede estar reflejado en la mayoría del arte que consumimos, por lo que sin darnos cuenta, el arte estaría enseñándonos una manera de entender el mundo. El arte ROMántico y patriota anterior a la primera Guerra Mundial contrasta con el arte que retrataron los soldados que vinieron de las trincheras. El arte, en ambos casos, enseñaba una manera de entender e interpretar la guerra y la muerte.

3.- Una persona en claro estado de demencia comete un asesinato. ¿Debe entrar en prisión? ¿Por qué?


La clave que plantea esta pregunta es si esta persona ha sido o no libre de elegir.
Si entendemos que la demencia que sufre ha conseguido distorsionar la conciencia de la realidad, distorsionando a su vez la capacidad que tiene de pensar y prever las consecuencias de sus acciones, concluiremos que no ha podido elegir libremente por lo que no sería responsable de sus actos (de hecho no sería un asesinato, sería un homicidio). Así, esta persona debería ingresar en un psiquiátrico, y no en una cárcel, ya que no ha tenido la opción de hacer las cosas de otra manera.


Por otro lado, si entendemos que a pesar de la demencia esta persona ha tenido la opción de no cometer el asesinato, sería responsable de sus actos, y aunque quizá con atenuantes, debería ingresar en prisión.


4.- ¿Cómo moldean nuestra manera los diferentes condicionamientos? ¿Qué aspecto negativo tienen? ¿Cómo se pueden salvar?


La familia, la escuela, la religión, los medios de comunicación, la cultura en general, el cine, la TV, los amigos… moldean nuestra manera de pensar. No es lo mismo nacer aquí que Indonesia. Incluso los determinismos que no se pueden elegir, como el sexo o la raza, tienen consecuencias diferentes, tal y como decía Maalouf, dependiendo del lugar en el que naces. No es lo mismo ser mujer en Donsotia que en Kabul. Todos los elementos vistos antes, no enseñan, aún sin darnos cuenta, como tenemos que ser chicos, chicas, donostiarras, jóvenes… etc. Así, las elecciones que tomamos, muchas veces están fuertemente influidas por estos condicionamientos (qué ser de mayor, la ropa de vestir…). Nos enseñan a ser, no enseñan cuál es nuestra identidad.


El problema es cuando algunos individuos pueden no sentirse a gusto con lo que la sociedad espera de ellos. El miedo a ser excluídos o el hecho de serlo, puede hacer que aquel elemento que provoca la discriminación se convierta en central en su identidad, construyendo una identidad acomplejado que en algunos casos puede incluso radicalizarse y provocar actitudes violentas, como en el caso de los guetos marginales franceses.


Para evitar estos problemas, tanto Haraway como Bornstein proponen que el individuo tiene que tener espacio para construir su propia identidad sin complejos, ya sea no comprando el pack sexo-género-orientación que nos propone la sociedad tradicional o ya sea autoconstruyendo nuestra propia identidad al modo del cyborg deHaraway. Una sociedad donde los individuos pueden desarrollarse sin los límites de las etiquetas de raza, género… tendrá menos riesgo de enfrentarse a problemas entre grupos raciales, de género…


5.- En clase de 2º de la ESO hay una compañera con hiyab y a otra se la van a llevar a Mauritania para practicarle la ablación. ¿Cómo plantean estos casos el relativismo cultural y el universalismo cultural?


El relativismo cultural defiende que las nociones del Bien y del Mal son fruto de la cultura en la que nacemos, por lo que valorar si lo que otra cultura hace está bien es imposible. Por tanto, en ambos casos, el relativismo cultural se abstendría de juzgarlos y los aceptaría como una tradición de otra cultura.


El universalismo plantea que todas las culturas deben respetar unos mínimos derechos humanos y que hay que combatir aquellas tradiciones que vulneren esos derechos. El problema del universalismo es dónde situar esos mínimos. ¿Dónde empiezan los derechos humanos y dónde empieza el racismo? ¿Prohibir el velo islámico es defender los derechos humanos o no entender otra cultura?


Kant nos puede sacar de este atolladero. Teniendo en cuenta sus imperativos, podríamos deducir que siempre que una persona haya decidido en total libertad y con la información suficiente practicarse una ablación o llevar el velo, deberíamos respetarlo, por mucho que no estemos de acuerdo e intentemos luchar para cambiar esas realidades. En el caso de los menores de edad, debemos entender que no tienen la madurez suficiente como para tomar una decisión que marcará toda su vida como la ablación, por lo que no se debería permitir. En el caso del velo, si entendemos que las manifestaciones religiosas están permitidas en el centro, deberíamos permitirlo, al no ser algo que marque de por vida a las menores. Si entendemos que no debe haber manifestaciones religiosas en el centro, no.

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